UNA
LIMPIEZA TOTAL
“Quiero; sé limpio”
(Mateo 8:3)
Sería
imposible para
cualquiera uno de nosotros expresar en palabras la alegría que
este leproso
experimentó cuando el Señor le dijo que era Su voluntad
para limpiarlo de su
lepra. Pero luego, no sólo ser dicho que él sería
limpiado, pero también tener
al puro y amado Hijo santo de Dios realmente "tocarlo" en la suciedad
de su lepra; y como resultado se dice que "luego
su lepra fué limpiada". Este leproso tenía todo
contra él;
especialmente en que su lepra era incurable, y además, él
no tenía derecho de
estar en la presencia de nadie. De hecho, un leproso había de
apartarse de la
gente; y cualquier tiempo que un leproso se acercaría á
cualquiera, ellos
debían gritar, "Inmundo, Inmundo"
(Levítico 13:45). Todavía, aquí vemos la grandeza
de las misericordias del
Señor, y muy ciertamente, Su gracia manifestada hacia este
individuo
despreciable. ¿No piensas que esto ilustra verdaderamente lo que
un pecador
encuentra cuando él viene al Señor Jesús para
limpieza de sus pecados, lo cual
la lepra tipifica?
<>Ah,
¡cómo debemos
regocijarnos en saber que Aquél quien es "santo,
inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime
de los
cielos" (Hebreos 7:26) " vino
al mundo para salvar á los pecadores”, incluso al primero de
ellos (1
Timoteo 1:15)! Amado, no hay un pecador que está más
allá de las riquezas de Su
gracia, ¡por vil y despreciable que quizás sean! Es verdad
que a compararnos el
uno con el otro, habrá diferencias hasta cierto punto. Pero
cuando el Hijo
bello de Dios toca a cualquiera de nosotros por Su gracia y amor,
¡El nos toca
en nuestra "lepra"! El no pregunta cuán pecador somos; El no
pide
cuánto nos hemos limpiado….; ¡NO! ¡NO! Si venimos a
Él como este leproso lo
hizo, puedes estar seguro que Él te recibirá como
Él hizo con este leproso.
Aunque sea muy cierto que sólo venimos a Él por la gracia
de Dios, es también
verdad lo que El dice en Juan 6:37 – "Y
al que á mí viene, no le hecho fuera”. Ah,
¡ALELUYA! esa es la experiencia de
cada "leproso espiritual" que ha recibido Una Limpieza Total del
Señor Jesucristo porque es Su Sangre preciosa que "nos
limpia de todo pecado" (1 Juan 1:7), y "si nuestros
pecados fueren como la
grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como
el carmesí,
vendrán á ser como blanca lana" (Isaías 1:18).
Otra vez, otra ¡¡¡ALELUYA!!!>