VIDA GRACIA SOBERANA
Revivir~ Renovar ~ Restaurar ~ Reformar
Junio 2005 #4
Lasaro Flores ~ P.O. Box 298 ~ Boling, TX 77420
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ALL OF
PERSECUTION OF
CHRISTIANS IN
NOTA: Aunque
usaré artículos de varios autores, esto no
quiere decir que estoy de acuerdo totalmente con lo que han escrito.
Pero
después de haberlos leído, creo que algún
beneficio puede ser derivado
de ellos con respecto al Avivamiento y el Despertamiento Espiritual.
MI PROPÓSITO
Ahora
vamos
a considerar que es ser Restaurado. Si se
acuerdan que había
dicho que el Avivamiento Verdadero consiste de cuatro elementos, es a
saber, en
ser Revivido, en ser Renovado, en ser Restaurado, y en ser Reformado.
Previamente habíamos tratado con lo que quiere decir en ser
Revivido y de ser
Renovado, así que ahora queremos ver á la
Restauración; y en hacerlo, lo
consideramos de dos aspectos: Primero, con respecto á una
Posición, y
secundariamente, del punto de vista de una Relación.
Pero, ¿qué quiere decir
“restaurar”? El New
Expanded Webster´s Dictionary lo define como “hacer
fuerte de nuevo;
reparar; curar; reestablecer; dar para atrás.” La palabra
Hebrea, las cuales
son muchas, y la palabra Griega, generalmente quieren decir, cuando
tomadas
todas juntas, “voltear atrás”, o “traér
atrás a una relación o posición
anterior”. Aunque las palabras traducidas son también
usadas con respeto a las
cosas físicas, no obstante, las podemos aplicar espiritualmente,
como lo
haremos en mostrar lo que quiere decir de ser Restaurado en tanto que
el
Avivmaiento es interesado. Así que con eso, vamos a considerar
en que manera un
cristiano reincidente es Restaurado a una posición anterior y a
una relación
anterior.
Primero, antes
de la reincidencia, un cristiano vive de tal manera que es consistente
de lo
que quiere decir ser cristiano. Es verdad que pueden haber faltas y
negligencias por causa de la presencia interior del pecado,
todavía el
cristiano espiritual no vivirá una vida de pecado en
pensamiento, palabra, o
hecho; porque por la gracia de Dios el cristiano piensa con “la mente de Cristo” (1
Corintios 2:16). “habla lo que conviene á la
sana doctrina” (Tito 2:1), y “todo lo que
hace, sea de palabra, ó de
hecho, lo hace todo en el nombre del Señor Jesús, dando
gracias á Dios Padre
por él” (Colosenses 3:17). En otras palabras, en la
conversión el cristiano
es traído a una posición radicalmente diferente de vida
de lo que era antes de
la conversión. Note que 2 Corintios 5:17 declara: “De
modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura (o
creación) es: las cosas viejas pasaron; he
aquí todas
son hechas nuevas”. En otras palabras, él ha sido
“transferido”, si quieres
decirlo, de una posición de “vejez” á una
posición de “novedad”. En hecho, esto
se nos dice es lo que acontece cuando somos “nacidos de
nuevo”. “Porque somos sepultados juntamente
con él á
muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los
muertos por la
gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad
de vida” (Romanos
6:4).
En esta posición de
“novedad”, comenzamos a hacer, es a saber, a
“practicar”, cosas que son
totalmente NUEVAS que son consistente con la Vida de Cristo en nuestras
vidas;
o como Pablo lo pone en Gálatas 2:20 – “Con
Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo
en mí: y
lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el
cual me
amó, y se entregó á sí mismo por
mí”. Además, el apóstol Juan nos dice
que “él que dice que está en
él, debe andar como
él anduvo” (1 Juan 2:6). Ponlo así: Piensa como
el Señor Jesús vivió y
anduvo, y verás que la “novedad de vida”
que vivimos refleja la Vida de nuestro Señor y Salvador. Porque
no quiero hacer
un periódico tan largo en listar todo lo que debe de ser vistos
en nuestras
vidas, ¡todavía es claro que en una posición de
“novedad” amamos el orar, nos deleitamos
en la Palabra de Dios, nos separamos
del pecado y del mundo, testificamos
de nuestro precioso Señor y Salvador,
andamos en santidad, etc.; y sobre todo, amamos a
Dios porque Él nos amó primero!
Pero luego, el pecado
comienza a tener dominio sobre el cristiano, y comienza a resbalarse
atrás de
esa posición de “novedad”; y lo más que se
resbala, más de las “cosas viejas” son
vistas en el
cristiano reincidente. En hecho, algunos cristianos pueden
“resbalarse” tanto
que sus vidas ya no son más diferentes de la de un pecador
perdido. Allí está
el peligro de tal persona: Puede ser que no
eran en el primer lugar “en Cristo...una
nueva criatura”. Entonces, es claro que un cristiano
reincidente
manifestará un andar “conforme á la
condición de este mundo” (Efesios 2:2), y
“haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos” (v.3),
las cuales son “las cosas viejas” que
“pasaron” (2 Corintios 5:17); o como
Juan avisa de amar “al mundo, y las cosas
que están en el mundo” (1 Juan 2;15). Pero,
¡aquí es manifestado la Gracia
Admirable de Dios! Tal persona es como el Hijo
Prodigo quien dejó la casa de su Padre y se fué a una
“tierra lejana”. Pero luego
viene la gracia brincando sobre los Alpes de sus pecados (como Spurgeon
lo
describe), y alcanza abajo en donde está en el zahurda, y lo
traé a sus
sentidos. No sólo es Revivido de esa posición
de mortandad, pero también es Renovado en sus deseos por lo
que tenía
antes; y así que regresando a casa, no sólo el Padre lo
está esperando, pero es
también Restaurado a una posición de TODO lo que
tenía antes que se fuera.
Ahora, el cristiano reincidente es Restaurado a aquella posición
de “novedad”
en la cual estaba antes que
recayera.
Pero secundariamente, lo que quiere
decir en ser Restaurado a una
Relación anterior. Antes de la conversión, un pecador
tiene una relación de
odio e enemistad con Dios, es a saber, somos “aborrecedores
de Dios” (Romanos 1:30) y Sus “enemigos”
(5:10), de modo que no queremos tener nada con Él, como
Job dice que hacíamos: “¿Quién
es el
Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos
aprovechará que oremos á él?”
(21:14,15)? Pero luego un día glorioso Su Misericordia,
Gracia, y Amor
gloriosas nos halló como dice Ezequiel: “Y
yo pasé junto á ti, y te vi sucia en tus sangres, y
díjete: En tus sangres,
vive; vive, díjete, en tus sangres” (16:6), y como
Ezekías ora: “Mas á ti plugo librar mi
vida del hoyo de
corrupción. Porque echaste tras tus espaldas todos mis
pecados” (Isaías
38:17), y en ese día “el Dios y Padre del
Señor nuestro Jesucristo” (Efesios 1:3) vino a ser
nuestro Padre y nuestro
Dios (Juan 20:17) en Cristo Jesús, confirmando que somos los
hijos dados al
Señor Jesús en la Elección (Hebreos 2:13 – “He
aquí, yo y los hijos que me dió Dios”; Efesios
1:4,5 – “Según nos escogió en
él antes de la fundación del mundo,...
Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo
á sí mismo”)
para redimir desde la eternidad pasada. Ahora tenemos una
Relación de Amor con
nuestro Dios y Padre porque “nosotros le
amamos á él, porque él nos amó
primero” (1 Juan 4:19); y esta es una
Relación íntima y personal porque AHORA le
“concemos” como Él nos “antes
conoció” (Romanos 8:29) desde la
eternidad pasada en Su Hijo, como Él mismo dice en Juan 10:15
– “Yo soy el buen pastor; y conozco
mis ovejas, y las mías me conocen”.
¡Aleluya! Ahora en Cristo
Jesús tenemos una Relación de Amor e Amistad con el Dios
nuestro, y así que
nuestras vidas serán consistentes con esa relación;
porque como el apóstol Juan
dice: “Nuestra comunión verdaderamente es
con el Padre, y con su Hijo Jesucristo,... Si nosotros dijéremos
que tenemos
comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no
hacemos la verdad; Mas
si andamos en luz, como él está en luz, tenemos
comunión entre nosotros, y la
sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Y en esto
sabemos que
nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos” (1
Juan 1:3,6,7;
2:3).
Pero una vez que entra el pecado y comienza a dominar
nuestras vidas, nos hemos recaído, y nuestra relación
personal e íntima con Él
es quebrantado, es a saber, nos cayemos de la comunión que
teníamos con el
Padre y Su Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo. En nuestra
reincidencia
venimos a ser como la esposa de Oseas quien regresa a “las
cosas viejas” de su vida y ya no tiene una relación
personal e
íntima con su esposo (Oseas 1). El
amor
nuestro para el Señor se resfría y nuestros corazones se
endurecen hacia á Él.
Y no deseamos más Su comunión en la oración y en
Su Palabra. Las cosas mundanas
y carnales vienen a ser nuestro “primer
amor” (cp. Apocalipsis 2:4), y estamos contentos con ellas.
En un sentido,
venimos a ser como Lot quien “alzó...sus
ojos, y vió toda la llanura del Jordán, que toda ella era
de riego,...poniendo
sus tiendas hasta Sodoma”
(Génesis 13:10-12). Sin imbargo, a pesár de todo esto,
¡Dios asegura que Su
pueblo retornará á Él! Esto es todo lo que es el
Avivamiento; y esto es TODO
por causa de Su Gracia Soberana! Aunque Su pueblo “está...adherido
á la rebelión contra (Él)” (Oseas 11:7),
Él
promete en el capítulo 14:4 – “Yo
medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad:
porque mi furor se apartó de
ellos”.
En hacer esto, nuestro
Padre celestial nos Restaura á aquella comunión que
teníamos con Él antes que
nos fueramos “lejos á una provincia
apartada” y “apacentar los puercos” del mundo
(Lucas 15:13,15). Ahora, no
sólo nos está esperando que regrésemos á
Él, pero en venir para atrás como el
Hijo Prodigo, que “como aun estuviese
lejos, viólo su padre, y fué movido á
misericordia, y corrió, y echóse sobre su
cuello, y besóle”. Sí, no sólo es el
hijo reincidente de Dios Restaurado
“posicionalmente” pero también
“personalmente”. Ahora, el Padre lo viste con “el
principal vestido,... y poned un anillo
en su mano, y zapatos en sus pies”; y también le hace
una Fiesta de Amor y
Comunión. Oh, ¡la grandeza de la Gracia y Amor de Dios en
la Restauración de
sus hijos errantes! ¡¡¡Aleluya!!!
LAS EVIDENCIAS
DE UNA CONDICIÓN RECAÍDA
Del libro Revival
Por Richard
Owen Roberts
Traducido por Lasaro Flores
Cristianos
recaídos son evidentes por dondequiera. Ellos están en
las
iglesias y afuera de las iglesias. Ellos están en los asientos y
en el púlpito.
Están en las juntas y fastidiados. Están en las
comisiones y enseñan en la
Escuela Dominical. Los reincidentes parecen ser más numerosos
que los rectos y
la influencia de ellos por todo el mundo es vastamente más
profunda. Mientras
no todos los reincidentes manifiestan los mismos rasgos, las evidencias
de la
condición de ellos no son dificultosos para precisar. Las
siguientes
características merecen nuestra atención seria.
1. Cuando la
oración cesa en ser una
parte vital de la vida de uno que profesa ser cristiano, la
reincidencia está
presente. Es chocante de realizar que muchas iglesias no tienen
ninguna clase de juntas de oración públicas. Más
trastornante es el hecho que
muchos cristianos individuos no tienen tiempos sentados regulares de
oración
privada durante en la cual ellos solos comunican con Dios
¿Cómo puede una
persona ser ambos cristiano y no orar? De todo modo, no necesita la
oración
estár faltando enteramente de la vida de una persona para
prevalecer la
reincidencia. Cuando la oración viene a ser superficial y sin la
gravedad
moral, hay de más amplia evidencia de la reincidencia. Algunos
quienes recitan
sus oraciones cada día, nunca oran. La formulación de
pensamientos e idéas
religiosas, el vociar de palabras, la inclinación de la cabeza y
el cuerpo y la
repetición de frases, no en y de sí mismos constituyen la
oración verdadera. Si
el corazón no comunica seriamente con Dios, ninguna oracion
genuina está
presente. La mera repetición de oraciones escritas, no importa
que bellamente
construídas o parecer sinceras, no garantizan la oración
genuina. Cuando el
corazón del hombre y el corazón de Dios se encuentran en
comunión, allí está la
oración. La falta de la oración y la mera formalidad de
decir oraciones son
marcas evidentes de una condición recaída.
2. Cuando cesa la búsqueda por la verdad Bíblica y uno
crece contento con el conocimiento de las cosas
eternas ya adquiridas, no hay
ninguna equivocación de la presencia de la reincidencia. Casi todos
los recaídos demuestran un sentido de
satisfacción con la verdad ya en su posesión. Raramente
son los recaídos
diligentes en sus estudios de la Biblia. No se hallan ellos mismos en
el agarre
de una pasión para minar tesoros de la Palabra de Dios.
Están contentos con las
peqüenas perlas de sabiduría que sus madres colgaron
alrededor de sus cuellos
en los días de su niñez espiritual o con las joyas que el
pastor mina por
ellos. No se encuentran a sí mismos diariamente en el huerto del
Señor
arracando flores fragantes y raras. Están contentos con el
marchitado ramillete
de flores que llevaron a su bautismo. Si alguna nueva verdad
Bíblica viene a
ellos, tiene que venir por los esfuerzos de otros, y no de sí
mismos. Esto no
quiere decir que los recaídos nunca leen la Biblia. Muchos
recaídos tienen
hábitos de devoción respetuosos establecidos de mucho
tiempo que nunca
quiebran, pero mientras siguen leyendo las palabras de la Biblia, los
recaídos
están contentos con la verdad de Dios en su posesión.
3.
Cuando el conocimiento Biblico poseída o adquirida es tratado
como hechos
externos y no aplicada internamente, la reincidencia está
presente. No todo recaído ha
totalmente
abandonado la adquisición de la verdad Biblica. Algunos pastores
bien recaídos
aprenden nuevo conocimiento Biblico semanalmente. Es posible aprender
nuevas
cosas de las Sagradas Escrituras sin ningun beneficio al alma. Si la
verdad
Biblica no entra el corazón y transforma la vida, su
adquisición es sin merito
eterno. La Biblia fue designada por Dios no meramente para informarnos,
sino
para transformarnos. Si la verdad Biblica ya adquirida no es
practicada, la
acumulación de verdad adicional no tiene, o tiene poco, efecto.
Algunos
recaídos enseñan en la Escuela Dominical cada semana.
Cuidadosamente preparan
sus lecciones y consideran diligentemente las verdades que van a
presentar.
Comoquiera, si la contemplación y la enseñanza de ellos
de la Palabra de Dios
no se mueve de la área de la cabeza de ellos al reino de sus
corazones, ninguna
cantidad de estudio y enseñanza adicional cambiara sus caminos
recaídos. En la
misma manera, el recaído se puede sentar en una iglesia que
predica la Biblia
cada vez que las puertas están abiertas. Pueden atentivamente
escuchar las
palabras habladas y alabar el predicador en su discubrimiento de la
verdad
Biblica, pero si esa Palabra no corre afuera el Yo, su condición
recaída solo
se empeorará cada vez que oye la Biblia proclamada.
4. Cuando
pensamientos serios acercas de las
cosas eternas cesan de ser regular y agarrantes, debe de ser como una
luz
advertiente al recaído. En
los días primeros de un andar nuevo con Cristo, la mente de esa
persona continuamente
voltea a los asuntos espirituales. Cuando comienza la reincidencia,
menos y
menos voltea la mente hacia al cielo, a Dios, a la eternidad y a la
santidad.
En las primeras etapas de la declinación, en veces los
pensamientos
espirituales podrán venir frecuentemente, pero son menos
agarrantes. A la
persona que siendo más y más lleno de sus propios
caminos, simplemente hay
menos lugar para los pensamientos de la eternidad. De primero, puede
haber una
sabienda consciente de que las modas de pensar están cambiando,
pero al
progresar la recaída, es menos y menos obvio al recaído
que ésta transformación
esta ocurriendo. Eventualmente, una reprendida benévola es
tratado con escarnio
y el reincidente se levanta para justificar su propia partida del Dios
viviente.
(Se
Continurá)
Por: JIM ELLIFF
Traducido por Lasaro
Flores
VIDA GRACIA SOBERANA
“He aquí
que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni hase
agravado su oído
para oir: Mas vuestras iniquidades han hecho división entre
vosotros y vuestro
Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para
no oir” (Isaías 59:1-2).
O,
¿tú deseas ser un instrumento en
las manos de Dios? ¿Quieres ver el poder de Dios trabajar por
medio de ti?
¿Anhelas que tus oraciones sean contestadas? Si quieres,
entonces la barrera
del pecado entre ti y Dios tiene que ser demolado y un estilo de vida
de
santidad y amor para Dios ser renovado. Aunque eres perdonado y puesto
eternamente en Cristo, Dios ha escogido de traér disciplina y en
permitir
inutilidad en las vidas de sus hijos errantes. En ser restaurado la
cirugía
espiritual tiene que ocurrir.
El
avivamiento personal comienza
cuando el creyente honestamente enfrenta su pecado. Aunque doloroso,
sólo la
honestidad con Dios y otros capacitará al cristiano para andar
en pureza y
poder. Las siguientes resoluciones no son una formula pero son
requeridos de
cada creyente. Ore humildemente y escudriñe su propio
corazón. Confiando en
Dios, empieza en este momento a arrepentirse y regresár á
Él. Pague cualquier
precio para ser unos medios de renovación espiritual para otros.
“Yo reprendo y castigo á todos los
que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete”
(Apocalipsis 3:19).
1.
Arrepiéntase De Cada Pecado Conocido
“Recuerda por tanto de dónde has caído, y
arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no,
vendré presto á ti, y
quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres
arrepentido”
(Apocalipsis 2:5).
2.
Abandona Toda Actividad Y
Hábito Cuestionable
“Y todo lo
que no es de fe, es pecado” (Romanos 14:23b)
3.
Corregír Cualquier Mal Entre Mí Mismo Y Otros.
"Por tanto,
si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu
hermano tiene
algo contra ti, Deja allí tu presente delante del altar, y vete,
vuelve primero
en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente”
(Mateo 5:23-24).
4.
Comunicar Con Dios En La Oración
Y Ser Personalmente Instruído Mediante Su Palabra.
“Orad sin
cesar” (1
Tesalonicenses 5:17).
“Oh Jehová,
Vivifícame conforme á tu palabra” (Salmos
119:107b).
5.
Confía Que Dios Te Use Como Su
Herramienta Especialmente Designada Para Avivamiento En Otros.
“Hermanos,
si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le
convirtiere,
Sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su
camino,
salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de
pecados” (Santiago
5:19-20).
Resolvido:
No me iré á cama esta noche ni viviré este
día sin pedir y esperar que Dios me use como un instrumento
efectivo de avivamiento
en la vida de alguno. (Judas 22-23; 1 Pedro 4:11; Salmos 51:10-13)
“Examíname, oh Dios, y conoce mi
corazón:
Pruébame y reconoce mis pensamientos:
Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno”
Salmo
139:23-24.
UNA INVITACIÓN PARA
SALVACIÓN
Para que uno pueda experienciar Avivamiento, primero
necesitan tener Vida, de otro modo están “muertos
en vuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1) y “ajenos
de la vida de Dios” (4:18). Si no has “naci(do)
otra vez” (Juan 3:3,7), entonces no tienes la Vida de
Cristo en ti según a 1 Juan 5:12 – “El
que tiene al Hijo, tiene al vida: el que no tiene la Hijo de Dios, no
tiene la
vida”. Si esto es verdad de ti, entonces no necesitas
Avivamiento sino la
Salvación para que tengas Vida.
Puedes obtener esta Vida en Cristo Jesús por creer
en
Él; porque “este es el testimonio: Que
Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo”
(v.11). Al
momento que un pecador muerto espiritualmente cree en Él, “mas pasó de muerte á vida” (Juan
5:24). ¿Es esto verdad de ti en
éste mismo momento?
Si no, entonces, “arrepentíos,
y creed al evangelio” (Marcos 1:15). Mira sólo
al Señor Jesucristo; porque Él sólo
murió en la Cruz para salvar a los pecadores y para darles
vida eterna. ¡La prueba de esto es que Él resucitó
de los muertos y está VIVO!
Por sólo la fe confía en Él para
tu
salvación, y “sed persuadido” que es sólo
por TODO DE GRACIA que Dios te salvará. Amén.
Estaré
enviando este periódico a tantos de los que pueda encontrar las
direcciones de
su “e-mail”. Todo aquel que lo reciba, por favor
déjame saberlo mediante mi
dirección de e-mail: lasaro@academicplanet.com,
o lasaro@netscape.com que lo
ha
recibido. Si prefiere de no recibir el periódico, déjame
saber para quitarlo de
la lista de correo. Muchas gracias.