Free Web space and hosting from freehomepage.com
Search the Web

VIDA GRACIA SOBERANA

Revivir~ Renovar ~ Restaurar ~ Reformar

Junio 2005                                                                                                                          #4

Lasaro Flores ~ P.O. Box 298 ~ Boling, TX 77420

E-mail Address: lasaro@academicplanet.com

                                                                                    lasaro@netscape.com

Visite mis páginas en la red: 

MINISTERIO TODO DE GRACIA: http://tododegracia.freehomepage.com  

http://tododegracia.150m.com (espejo)

VIDA GRACIA SOBERANA:         http://vidagraciasoberana.bravepages.com

ALL OF GRACE MINISTRIES:      http://www.angelfire.com/tx3/allofgrace/

PERSECUTION OF CHRISTIANS IN U.S.A.: http://lasaroflores.tripod.com

                                                                                               

NOTA: Aunque usaré artículos de varios autores, esto no quiere decir que estoy de acuerdo totalmente con lo que han escrito. Pero después de haberlos leído, creo que algún beneficio puede ser derivado de ellos con respecto al Avivamiento y el Despertamiento Espiritual.

MI PROPÓSITO

Ahora vamos a considerar que es ser Restaurado. Si se acuerdan que había dicho que el Avivamiento Verdadero consiste de cuatro elementos, es a saber, en ser Revivido, en ser Renovado, en ser Restaurado, y en ser Reformado. Previamente habíamos tratado con lo que quiere decir en ser Revivido y de ser Renovado, así que ahora queremos ver á la Restauración; y en hacerlo, lo consideramos de dos aspectos: Primero, con respecto á una Posición, y secundariamente, del punto de vista de una Relación.

Pero, ¿qué quiere decir “restaurar”? El New Expanded Webster´s Dictionary lo define como “hacer fuerte de nuevo; reparar; curar; reestablecer; dar para atrás.” La palabra Hebrea, las cuales son muchas, y la palabra Griega, generalmente quieren decir, cuando tomadas todas juntas, “voltear atrás”, o “traér atrás a una relación o posición anterior”. Aunque las palabras traducidas son también usadas con respeto a las cosas físicas, no obstante, las podemos aplicar espiritualmente, como lo haremos en mostrar lo que quiere decir de ser Restaurado en tanto que el Avivmaiento es interesado. Así que con eso, vamos a considerar en que manera un cristiano reincidente es Restaurado a una posición anterior y a una relación anterior.

Primero, antes de la reincidencia, un cristiano vive de tal manera que es consistente de lo que quiere decir ser cristiano. Es verdad que pueden haber faltas y negligencias por causa de la presencia interior del pecado, todavía el cristiano espiritual no vivirá una vida de pecado en pensamiento, palabra, o hecho; porque por la gracia de Dios el cristiano piensa con la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16). “habla lo que conviene á la sana doctrina” (Tito 2:1), y “todo lo que hace, sea de palabra, ó de hecho, lo hace todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él” (Colosenses 3:17). En otras palabras, en la conversión el cristiano es traído a una posición radicalmente diferente de vida de lo que era antes de la conversión. Note que 2 Corintios 5:17 declara: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura (o creación) es: las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. En otras palabras, él ha sido “transferido”, si quieres decirlo, de una posición de “vejez” á una posición de “novedad”. En hecho, esto se nos dice es lo que acontece cuando somos “nacidos de nuevo”. “Porque somos sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida” (Romanos 6:4).

En esta posición de “novedad”, comenzamos a hacer, es a saber, a “practicar”, cosas que son totalmente NUEVAS que son consistente con la Vida de Cristo en nuestras vidas; o como Pablo lo pone en Gálatas 2:20 – “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí”. Además, el apóstol Juan nos dice que “él que dice que está en él, debe andar como él anduvo” (1 Juan 2:6). Ponlo así: Piensa como el Señor Jesús vivió y anduvo, y verás que la “novedad de vida” que vivimos refleja la Vida de nuestro Señor y Salvador. Porque no quiero hacer un periódico tan largo en listar todo lo que debe de ser vistos en nuestras vidas, ¡todavía es claro que en una posición de “novedad” amamos el orar, nos deleitamos en la Palabra de Dios, nos separamos del pecado y del mundo, testificamos de nuestro precioso Señor y Salvador, andamos en santidad, etc.; y sobre todo, amamos a Dios porque Él nos amó primero!

Pero luego, el pecado comienza a tener dominio sobre el cristiano, y comienza a resbalarse atrás de esa posición de “novedad”; y lo más que se resbala, más de las “cosas viejas” son vistas en el cristiano reincidente. En hecho, algunos cristianos pueden “resbalarse” tanto que sus vidas ya no son más diferentes de la de un pecador perdido. Allí está el peligro de tal persona: Puede ser que no eran en el primer lugar “en Cristo...una nueva criatura”. Entonces, es claro que un cristiano reincidente manifestará un andar “conforme á la condición de este mundo” (Efesios 2:2), y “haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos” (v.3), las cuales son “las cosas viejas” que “pasaron” (2 Corintios 5:17); o como Juan avisa de amar “al mundo, y las cosas que están en el mundo” (1 Juan 2;15). Pero, ¡aquí es manifestado la Gracia Admirable de Dios! Tal persona es como el Hijo Prodigo quien dejó la casa de su Padre y se fué a una “tierra lejana”. Pero luego viene la gracia brincando sobre los Alpes de sus pecados (como Spurgeon lo describe), y alcanza abajo en donde está en el zahurda, y lo traé a sus sentidos. No sólo es Revivido de esa posición de mortandad, pero también es Renovado en sus deseos por lo que tenía antes; y así que regresando a casa, no sólo el Padre lo está esperando, pero es también Restaurado a una posición de TODO lo que tenía antes que se fuera. Ahora, el cristiano reincidente es Restaurado a aquella posición de “novedad” en la cual estaba antes que recayera.

Pero secundariamente, lo que quiere decir en ser Restaurado a una Relación anterior. Antes de la conversión, un pecador tiene una relación de odio e enemistad con Dios, es a saber, somos “aborrecedores de Dios” (Romanos 1:30) y Sus “enemigos” (5:10), de modo que no queremos tener nada con Él, como Job dice que hacíamos: “¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos aprovechará que oremos á él?” (21:14,15)? Pero luego un día glorioso Su Misericordia, Gracia, y Amor gloriosas nos halló como dice Ezequiel: “Y yo pasé junto á ti, y te vi sucia en tus sangres, y díjete: En tus sangres, vive; vive, díjete, en tus sangres” (16:6), y como Ezekías ora: “Mas á ti plugo librar mi vida del hoyo de corrupción. Porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados” (Isaías 38:17), y en ese día “el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo” (Efesios 1:3) vino a ser nuestro Padre y nuestro Dios (Juan 20:17) en Cristo Jesús, confirmando que somos los hijos dados al Señor Jesús en la Elección (Hebreos 2:13 – “He aquí, yo y los hijos que me dió Dios”; Efesios 1:4,5 – “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo,... Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo”) para redimir desde la eternidad pasada. Ahora tenemos una Relación de Amor con nuestro Dios y Padre porque “nosotros le amamos á él, porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19); y esta es una Relación íntima y personal porque AHORA le “concemos” como Él nos “antes conoció” (Romanos 8:29) desde la eternidad pasada en Su Hijo, como Él mismo dice en Juan 10:15 – “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen”. ¡Aleluya! Ahora en Cristo Jesús tenemos una Relación de Amor e Amistad con el Dios nuestro, y así que nuestras vidas serán consistentes con esa relación; porque como el apóstol Juan dice: “Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo,... Si nosotros dijéremos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no hacemos la verdad; Mas si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos” (1 Juan 1:3,6,7; 2:3).

Pero una vez que entra el pecado y comienza a dominar nuestras vidas, nos hemos recaído, y nuestra relación personal e íntima con Él es quebrantado, es a saber, nos cayemos de la comunión que teníamos con el Padre y Su Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo. En nuestra reincidencia venimos a ser como la esposa de Oseas quien regresa a “las cosas viejas” de su vida y ya no tiene una relación personal e íntima con su  esposo (Oseas 1). El amor nuestro para el Señor se resfría y nuestros corazones se endurecen hacia á Él. Y no deseamos más Su comunión en la oración y en Su Palabra. Las cosas mundanas y carnales vienen a ser nuestro “primer amor” (cp. Apocalipsis 2:4), y estamos contentos con ellas. En un sentido, venimos a ser como Lot quien alzó...sus ojos, y vió toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego,...poniendo sus tiendas hasta Sodoma” (Génesis 13:10-12). Sin imbargo, a pesár de todo esto, ¡Dios asegura que Su pueblo retornará á Él! Esto es todo lo que es el Avivamiento; y esto es TODO por causa de Su Gracia Soberana! Aunque Su pueblo “está...adherido á la rebelión contra (Él)” (Oseas 11:7), Él promete en el capítulo 14:4 – “Yo medicinaré su rebelión, amarélos de voluntad: porque mi furor se apartó de ellos”.

En hacer esto, nuestro Padre celestial nos Restaura á aquella comunión que teníamos con Él antes que nos fueramos “lejos á una provincia apartada” y “apacentar los puercos” del mundo (Lucas 15:13,15). Ahora, no sólo nos está esperando que regrésemos á Él, pero en venir para atrás como el Hijo Prodigo, que “como aun estuviese lejos, viólo su padre, y fué movido á misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle”. Sí, no sólo es el hijo reincidente de Dios Restaurado “posicionalmente” pero también “personalmente”. Ahora, el Padre lo viste con “el principal vestido,... y poned un anillo en su mano, y zapatos en sus pies”; y también le hace una Fiesta de Amor y Comunión. Oh, ¡la grandeza de la Gracia y Amor de Dios en la Restauración de sus hijos errantes! ¡¡¡Aleluya!!!

CUATRO OBSTACULOS AL AVIVAMIENTO

“Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Crónicas 7:14).

Es sin decir que siempre hay oposición á la Avivamiento. Podemos saber sin duda que Satanás no quiere Avivamiento en la Iglesia, y no sólo eso, pero los religionistas dentro la Iglesia no quieren Avivamiento. Por “religionistas” quiero decir cristianos profesantes que están contentos como están las cosas, es a saber, la rutina de su cristianismo. Comienza hablar acercas del Avivamiento y la falta de ello en la Iglesia, y probablemente por la mayor parte será considerado un “fanatico”. Porque ven, el Avivamiento demanda algo de los que profesan ser cristianos; y así que prefieren de oponerse en vez de someterse á la Palabra de Dios que traéra Avivamiento al pueblo de Dios.

Podrás preguntar por qué uno que profesa ser cristiano sería contrario á ello. Bueno, considere lo que dice nuestro texto. Note que se requiere tales cosas que un cristiano “carnal” (?)  sería opuesto. Estas cuatro cosas están faltando en “el apartado de razón (corazón)” porque “de sus caminos será harto” (Proverbios 14:14). Así que podemos decir que estas cuatro cosas son obstaculos para el Avivamiento simplemente porque, si la Gracia Soberana no interviene en favor de ellos, no sólo no lo harán, pero no lo pueden hacer. Aún los cristianos verdaderos quienes se hallan en un estado de reincidencia, aunque responsables por ello, ¡son incapaces de Revivirse, de Renovarse, y de Restaurarse a sí mismos si Dios no manda a las nubes que lluevan otra vez! Cp.Isaías 5:6. Oh, ¡cómo necesitamos orar como David: “¿No volverás tú á darnos vida, Y tu pueblo se alegrará en ti” (Salmo 85:6)?

Pero antes de presentar los Cuatro Obstáculos Al Avivamiento, vamos estár seguros que entendemos que el Avivamiento es para el cristiano___¡no es para el pecador perdido! “Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado”..., es a saber, los cristianos que son tales llamados por causa de Cristo, son á quienes estas palabras son dirigidas. Ya ven, el pecador perdido no necesita Avivamiento, porque están “muertos en...delitos y pecados” (Efesios 2:1) y “ajenos de la vida de Dios” (4:18). Lo que necesitan es VIDA, es a saber, la Vida que está en el Señor Jesucristo en ser salvos por Él. “El que tiene al Hijo, tiene al vida: el que no tiene la Hijo de Dios, no tiene la vida” (1 Juan 5:12).

La primera cosa que notamos es un obstáculo es la soberbia. Esencialmente la soberbia es el “Yo, para mi, y por mi”. Para el reincidente, el “Yo” es el centro de su vida, el “para mi” es el punto focal que ha de ser agradado, y “por mi” es la dependencia en sí mismo. Tal persona no quiere Avivamiento, y por lo tanto, no se “humillará” como nuestro texto lo demanda. En humillarse uno mismo es requerido para el Avivamiento, según a Isaías 57:15 – “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados”. La soberbia le dice á Dios, “Yo no te necesito; estoy contento como están las cosas; y además, si me falta cualquier otra cosa, lo figuraré en como obtenerlo”. Pero para uno de humillarse á sí mismo es decir exactamente lo contrario, pero la soberbia no permite al reincidente que se incline tan bajo, de postrarse sobre su rostro a los pies de la Misericordia, confesando su rebelión y obstinación y rogar por el perdón. Sí, ¡por eso es porque la Soberbia es un obstáculo para el Avivamiento!

La segunda cosa que notamos es un obstáculo al Avivamiento es la falta de oración. La oración siempre ha sido requerido de antemano para el Avivamiento. Las Escrituras dan testimonio de esto y aún la historia escrita de los grandes Avivamientos y Despertamientos Espirituales muestra esto. Pero, ¿piensas que el reincidente quiere orar? Por supuesto que no, siempre hay una excusa porque no orar; y si por casualidad, ellos “oran”, lo puedes llamar como uno dijo, “oración sin orar”. En otras palabras, las palabras son “vociádas”, pero no es como el “rogo de oración” de Elías: “Elías era hombre sujeto á semejantes pasiones que nosotros, y rogó con oración que no lloviese, y no llovió sobre la tierra en tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Santiago 5:17,18). Por supuesto, la falta de oración es el resulto de la soberbia. ¿Por qué uno que está lleno de sí mismo va querer orar? Así que, si no hay oración, o si hay oración sin orar, es porque el rebelde no quiere a Dios para “humillarse” para “orar”, y como un resultado, ¡Dios no enviará Avivamiento! Oh, como necesitamos clamar a Dios: “Señor, enséñanos á orar” (Lucas 11:1), lo cual sólo puede venir de uno quien tiene un corazón quebrantado e espíritu contrito. Así que, sí, ¡la falta de oración es un obstáculo para el Avivamiento!

Terceramente, la falta de urgencia es una obstáculo al Avivamiento. Note que se dice, ““Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro.... En Éxodo 33:20 Jehová le dice á Moisés, “No podrás ver mi rostro: porque no me verá hombre, y vivirá”, no obstante, aquí en nuestro texto nos dice que si su pueblo verdaderamente quieren Avivamiento, ¡tienen que buscar Su rostro! Aún David dice en el Salmo 27, “Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová. No escondas tu rostro de mí...” (vv.8,9), ¿por qué, entonces, si no podemos ver Su rostro, nos manda que busquemos Su rostro? Yo creo que es para hacernos sentir la urgencia de nuestra situación, como Oseas 5:15 nos dice: “Andaré, y tornaré á mi lugar hasta que conozcan su pecado, y busquen mi rostro. En su angustia madrugarán á mi. Un hjo errante no sólo quiere oír que es perdonado y restaurado, pero también quiere ver la sonrisa del rostro del padre que confirma que todo está bien entre los dos. Pero esto es más que esto. Refiérese á lo que dice Job: “He aquí, aunque me matare, en él esperaré” (13:15). Esto quiere decir que hay tal urgencia en el cristiano recaído quien ha sido humillado y ahora está orando, que también quiere ver el rostro de su Dios y Padre para la seguridad que ha sido perdonado de su rebeldía, aunque le cueste la vida. La urgencia envuelta es tal que no hay ningún otro recurso que buscar el rostro de Dios, como visto en el Señor Jesucristo (2 Corintios 4:6 – “Para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”) y expresado por el Salmista – “¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra” (73:25).

Por último, el cuarto obstáculo al Avivamiento es continuar en el pecado. Note que los reincidentes no sólo han de humillarse, y orar, y de buscar el rostro de Dios, pero también de “convirtírse de sus malos caminos”. Considere esto: Si una esposa infiel regresa á su esposo pidiendo perdón y reconciliación, mientras al mismo tiempo agarrado de la mano de su querido, ¿sería esto verdaderamente de humillarse a sí misma y siendo seria en pedirlo? ¡Absolutamente que no! Igualmente, el cristiano reincidente podrá pensar que se ha humillado, y está orando en serio, pero si continúa en su pecado, o si no está verdaderamente dispuesto para apartarse de sus pecados, ¡no puede esperar que Dios le perdone y lo restaure! Sabemos que nuestro Dios es “bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan” (Salmo 86:5), pero esto es sólo verdad si “nos convirtimos de nuestros malos caminos”. Ref. á Proverbios 28:13 – “El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia”, o sea en pensamiento, o palabra, o hecho. ¡Nuestro texto lo hace muy claro! Así que entonces, puedes ver, ¡que continuár en el pecado es definitamente un obstáculo para Avivamiento!

Pero, ¡Aleluya! Si lo que nos dice nuestro texto es verdad de nosotros, “entonces”, y sólo “entonces”, Dios promete de “oír desde los cielos, y perdonar (nuestros) pecados, y sanar (nuestra) tierra”. Por lo tanto, podemos saber que una vez que Dios oye, ¡podemos estár seguros que Él derramará Sus bendiciones de Avivamiento según á Su Palabra! Podemos orar con David: “Pegóse al polvo mi alma: Vivifícame según tu palabra” (Salmo 119:25), cual Palabra nos dá esta seguridad: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme á su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado” (1 Juan 5:14,15). Esto es porque ha perdonado nuestro pecados; de otra manera, Él no oirá nuestras oraciones según á Isaías 59:2 – “Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oir. Pero luego, (¡oh, alabado sea el Señor!), ¡Él “sanará nuestra tierra”! Podemos tomar esto de entender la ‘sanidad espiritual’ de Su pueblo, es a saber, Él Revivirá, Él Renovará, y Él Restaurará Su Iglesia; y como una consecuencia de esto Él ahora promete: “Ahora estarán abiertos mis ojos, y atentos mis oídos, á la oración en este lugar: Pues que ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre” (2 Crónicas 7:15,16); y la Gloria del Señor llenará Su pueblo en Avivamiento. ¡Amén!

En terminar, déjame hacer dos conclusiones muy importantes: Es imposibe para un cristiano reincidente de hacer aquellas cosas que son necesarias para Avivamiento. En su rebeldía el corazón es endurecido por el pecado (Hebreos 3:13), y si Dios de Su misericordia no envía un “Natán” como hizo con David (ref. á 2 Samuel 12) para revelarle su condición y traerlo a la convicción y arrepentimiento, él persistirá en su rebelión. Así que, la única esperanza del reincidente es en “el Dios de toda gracia” (1 Pedro 5:10), quien “perdona la maldad, y olvida el pecado del resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia. El tornará, él tendrá misericordia de nosotros; él sujetará nuestras iniquidades, y echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados” (Miqueas 7:18,19). ¡Pero también podemos concluír que esto es sólo verdad en el Señor Jesucristo! Aparte del Hijo amado de Dios, no podemos esperar de recicbir cualesquiera cosa de Él, o sea la Salvación, el Avivamiento, o cualquier otra cosa, según a lo que Él dice en Su Palabra: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Filipenses 4:19). Porque la promesa es que “á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió” (Juan 17:12), entonces podemos estár seguros y “ciertos que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, Ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38,39).

Aún ahora, para garantizar que esto sea verdad de mi, y para mi, en las profundidades de mi reincidencia, vamos orar como lo hizo David: “De los profundos, oh Jehová, á ti clamo...” (Salmo 130:1ff), y como se nos es mandado de hacer en Oseas 14:1, “Tomad con vosotros palabras, y convertíos á Jehová, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien (o, recibenos de gracia); y por la gracia y misericordia de Dios, que nuestro texto sea verdad para cada uno de nosotros: “Si se humillare mi pueblo, sobre los cuales ni nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Crónicas 7:14). Amén.

 

LAS EVIDENCIAS DE UNA CONDICIÓN RECAÍDA

Del libro Revival

Por Richard Owen Roberts

Traducido por Lasaro Flores 

Cristianos recaídos son evidentes por dondequiera. Ellos están en las iglesias y afuera de las iglesias. Ellos están en los asientos y en el púlpito. Están en las juntas y fastidiados. Están en las comisiones y enseñan en la Escuela Dominical. Los reincidentes parecen ser más numerosos que los rectos y la influencia de ellos por todo el mundo es vastamente más profunda. Mientras no todos los reincidentes manifiestan los mismos rasgos, las evidencias de la condición de ellos no son dificultosos para precisar. Las siguientes características merecen nuestra atención seria. 

1. Cuando la oración cesa en ser una parte vital de la vida de uno que profesa ser cristiano, la reincidencia     está presente. Es chocante de realizar que muchas iglesias no tienen ninguna clase de juntas de oración públicas. Más trastornante es el hecho que muchos cristianos individuos no tienen tiempos sentados regulares de oración privada durante en la cual ellos solos comunican con Dios ¿Cómo puede una persona ser ambos cristiano y no orar? De todo modo, no necesita la oración estár faltando enteramente de la vida de una persona para prevalecer la reincidencia. Cuando la oración viene a ser superficial y sin la gravedad moral, hay de más amplia evidencia de la reincidencia. Algunos quienes recitan sus oraciones cada día, nunca oran. La formulación de pensamientos e idéas religiosas, el vociar de palabras, la inclinación de la cabeza y el cuerpo y la repetición de frases, no en y de sí mismos constituyen la oración verdadera. Si el corazón no comunica seriamente con Dios, ninguna oracion genuina está presente. La mera repetición de oraciones escritas, no importa que bellamente construídas o parecer sinceras, no garantizan la oración genuina. Cuando el corazón del hombre y el corazón de Dios se encuentran en comunión, allí está la oración. La falta de la oración y la mera formalidad de decir oraciones son marcas evidentes de una condición recaída.

            2. Cuando cesa la búsqueda por la verdad Bíblica y uno crece contento con el conocimiento de las cosas
eternas ya adquiridas, no hay ninguna equivocación de la presencia de la reincidencia.
Casi todos los recaídos demuestran un sentido de satisfacción con la verdad ya en su posesión. Raramente son los recaídos diligentes en sus estudios de la Biblia. No se hallan ellos mismos en el agarre de una pasión para minar tesoros de la Palabra de Dios. Están contentos con las peqüenas perlas de sabiduría que sus madres colgaron alrededor de sus cuellos en los días de su niñez espiritual o con las joyas que el pastor mina por ellos. No se encuentran a sí mismos diariamente en el huerto del Señor arracando flores fragantes y raras. Están contentos con el marchitado ramillete de flores que llevaron a su bautismo. Si alguna nueva verdad Bíblica viene a ellos, tiene que venir por los esfuerzos de otros, y no de sí mismos. Esto no quiere decir que los recaídos nunca leen la Biblia. Muchos recaídos tienen hábitos de devoción respetuosos establecidos de mucho tiempo que nunca quiebran, pero mientras siguen leyendo las palabras de la Biblia, los recaídos están contentos con la verdad de Dios en su posesión.   

            3. Cuando el conocimiento Biblico poseída o adquirida es tratado como hechos externos y no aplicada internamente, la reincidencia está presente. No todo recaído ha totalmente abandonado la adquisición de la verdad Biblica. Algunos pastores bien recaídos aprenden nuevo conocimiento Biblico semanalmente. Es posible aprender nuevas cosas de las Sagradas Escrituras sin ningun beneficio al alma. Si la verdad Biblica no entra el corazón y transforma la vida, su adquisición es sin merito eterno. La Biblia fue designada por Dios no meramente para informarnos, sino para transformarnos. Si la verdad Biblica ya adquirida no es practicada, la acumulación de verdad adicional no tiene, o tiene poco, efecto. Algunos recaídos enseñan en la Escuela Dominical cada semana. Cuidadosamente preparan sus lecciones y consideran diligentemente las verdades que van a presentar. Comoquiera, si la contemplación y la enseñanza de ellos de la Palabra de Dios no se mueve de la área de la cabeza de ellos al reino de sus corazones, ninguna cantidad de estudio y enseñanza adicional cambiara sus caminos recaídos. En la misma manera, el recaído se puede sentar en una iglesia que predica la Biblia cada vez que las puertas están abiertas. Pueden atentivamente escuchar las palabras habladas y alabar el predicador en su discubrimiento de la verdad Biblica, pero si esa Palabra no corre afuera el Yo, su condición recaída solo se empeorará cada vez que oye la Biblia proclamada.

             4. Cuando pensamientos serios acercas de las cosas eternas cesan de ser regular y agarrantes, debe de ser como una luz advertiente al recaído. En los días primeros de un andar nuevo con Cristo, la mente de esa persona continuamente voltea a los asuntos espirituales. Cuando comienza la reincidencia, menos y menos voltea la mente hacia al cielo, a Dios, a la eternidad y a la santidad. En las primeras etapas de la declinación, en veces los pensamientos espirituales podrán venir frecuentemente, pero son menos agarrantes. A la persona que siendo más y más lleno de sus propios caminos, simplemente hay menos lugar para los pensamientos de la eternidad. De primero, puede haber una sabienda consciente de que las modas de pensar están cambiando, pero al progresar la recaída, es menos y menos obvio al recaído que ésta transformación esta ocurriendo. Eventualmente, una reprendida benévola es tratado con escarnio y el reincidente se levanta para justificar su propia partida del Dios viviente.

(Se Continurá)


 

CINCO RESOLUCIONES PARA EL AVIVAMIENTO PERSONAL

Por: JIM ELLIFF

Traducido por Lasaro Flores

VIDA GRACIA SOBERANA


He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni hase agravado su oído para oir: Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oir” (Isaías 59:1-2).


O, ¿tú deseas ser un instrumento en las manos de Dios? ¿Quieres ver el poder de Dios trabajar por medio de ti? ¿Anhelas que tus oraciones sean contestadas? Si quieres, entonces la barrera del pecado entre ti y Dios tiene que ser demolado y un estilo de vida de santidad y amor para Dios ser renovado. Aunque eres perdonado y puesto eternamente en Cristo, Dios ha escogido de traér disciplina y en permitir inutilidad en las vidas de sus hijos errantes. En ser restaurado la cirugía espiritual tiene que ocurrir.

El avivamiento personal comienza cuando el creyente honestamente enfrenta su pecado. Aunque doloroso, sólo la honestidad con Dios y otros capacitará al cristiano para andar en pureza y poder. Las siguientes resoluciones no son una formula pero son requeridos de cada creyente. Ore humildemente y escudriñe su propio corazón. Confiando en Dios, empieza en este momento a arrepentirse y regresár á Él. Pague cualquier precio para ser unos medios de renovación espiritual para otros.


Yo reprendo y castigo á todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete” (Apocalipsis 3:19).


1. Arrepiéntase De Cada Pecado Conocido

Recuerda por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré presto á ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido” (Apocalipsis 2:5).

Resolvido: No me iré á cama esta noche ni viviré este día sin arrepentirme completamente de todo pecado conocido encontra Dios. (Santiago 4:4-10; 2 Corintios 7:10)

 2. Abandona Toda Actividad Y Hábito Cuestionable

Y todo lo que no es de fe, es pecado” (Romanos 14:23b)

Resolvido: No me iré á cama esta noche ni viviré este día sin remover de mi vida toda actividad y hábito que no puedo estár absolutamente seguro es aprobado por Dios. (1 Corintios 10:31)

 3. Corregír Cualquier Mal Entre Mí Mismo Y Otros.

"Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti, Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente” (Mateo 5:23-24).

Resolvido: No me iré á cama esta noche ni viviré este día sin hacer todo possible para corregír cualquier mal entre mí mismo y otros. (Mateo 6:14-15; Mateo 18:15-35; Romanos 12:17-21; Colosenses 3:12-15)

4. Comunicar Con Dios En La Oración Y Ser Personalmente Instruído Mediante Su Palabra.

Orad sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17).

Oh Jehová, Vivifícame conforme á tu palabra(Salmos 119:107b).

Resolvido: No me iré á cama esta noche ni viviré este día sin pasar momentos quietos Con DIos en oración y sinceramente meditando en Su Palabra. (I Pedro 2:2-3; 1 Juan 5:14-17)

5. Confía Que Dios Te Use Como Su Herramienta Especialmente Designada Para Avivamiento En Otros.

Hermanos, si alguno de entre vosotros ha errado de la verdad, y alguno le convirtiere, Sepa que el que hubiere hecho convertir al pecador del error de su camino, salvará un alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados” (Santiago 5:19-20).

Resolvido: No me iré á cama esta noche ni viviré este día sin pedir y esperar que Dios me use como un instrumento efectivo de avivamiento en la vida de alguno. (Judas 22-23; 1 Pedro 4:11; Salmos 51:10-13)

“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón:

Pruébame y reconoce mis pensamientos:

Y ve si hay en mí camino de perversidad,

Y guíame en el camino eterno”

Salmo 139:23-24.

 

UNA INVITACIÓN PARA SALVACIÓN

Para que uno pueda experienciar Avivamiento, primero necesitan tener Vida, de otro modo están “muertos en vuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1) y “ajenos de la vida de Dios” (4:18). Si no has “naci(do) otra vez” (Juan 3:3,7), entonces no tienes la Vida de Cristo en ti según a 1 Juan 5:12 – “El que tiene al Hijo, tiene al vida: el que no tiene la Hijo de Dios, no tiene la vida”. Si esto es verdad de ti, entonces no necesitas Avivamiento sino la Salvación para que tengas Vida.

Puedes obtener esta Vida en Cristo Jesús por creer en Él; porque “este es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo” (v.11). Al momento que un pecador muerto espiritualmente cree en Él, “mas pasó de muerte á vida” (Juan 5:24). ¿Es esto verdad de ti en éste mismo momento?

Si no, entonces, “arrepentíos, y creed al evangelio” (Marcos 1:15). Mira sólo al Señor Jesucristo; porque Él sólo murió en la Cruz para salvar a los pecadores y para darles vida eterna. ¡La prueba de esto es que Él resucitó de los muertos y está VIVO! Por sólo la fe confía en Él para tu salvación, y “sed persuadido” que es sólo por TODO DE GRACIA que Dios te salvará. Amén.

Estaré enviando este periódico a tantos de los que pueda encontrar las direcciones de su “e-mail”. Todo aquel que lo reciba, por favor déjame saberlo mediante mi dirección de e-mail: lasaro@academicplanet.com, o lasaro@netscape.com que lo ha recibido. Si prefiere de no recibir el periódico, déjame saber para quitarlo de la lista de correo. Muchas gracias.