Pablo, como todos los mensajeros de Dios, fue llamado predicar Cristo a este mundo. "Agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación." Pablo declaró que "Nosotros predicamos a Cristo crucificado." Su deseo era conocer nada sino Cristo, predicar nada sino Cristo, y ser encontrado in ninguno "sino a Jesucristo, y a éste crucificado." Su nombre fue su deleite. 374 veces se encuentra el nombre de Cristo en el Nuevo Testamento de los cuales Pablo lo usa 299 veces en su predicación. Su único deseo fue magnificar a Cristo. "Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios."
Cuando él predicó, Pablo no solamente hace Cristo grande, Lo hace todo. El dice, Donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. Él no dice que no hay nada en nosotros que nos comienda a Dios, y no hace falta nada en Cristo que no nos permite acercarnos a Dios. Lo que somos no es nada delante de Dios, sino Cristo es el todo. El Señor Dios nos acepta en Cristo. Si no estamos in Cristo, no importa lo que tenemos ni somos, Él no nos acepta. Pero si estamos en Cristo, no importa lo que tenemos o somos, Él nos acepta.
Cristo es el todo al Padre mismo. Él era el deleite del Padre desde toda la eternidad, por razón de Su deseo venir y hacer esta obra bendita de la redención de nosotros. Dios Padre es infinitamente sastisfecho en Cristo. Cristo es sufuciente para la satisfacción de cada alma que a Él viene.
Cristo es el todo el la forma que Dios Padre trae vida eterna a nosotros. Dios se hace conocido a nosotros en misericordia por medio de un Mediador. Este es la suma del evangelio. Este es el misterio de piedad. Este es el evangelio que predico a ustedes. Este es la fundación de todo lo que tengo que decir, porque si fallamos aquí, perdemos Cristo y vida eterna. Podemos ser ignorantes de muchas cosas y ser salvos, pero sin el conocimiento del evangelio, no hay salvación. Muchos saben que no pueden ser salvos sin la misericordia de Dios, pero no saben come es que esta misericordia viene a nosotros. Dios trata con nosotros en misericordia por medio de un Mediador. Ellos piden misericordia de Dios, pero no por medio de este Mediador Cristo.
Cristo es el todo en todo el evangelio. Vemos esto en cada página de la Bíblia. Nada en esta Bíblia tan honra a Dios come predicar Cristo es el todo. Dios será honrado, pero será en Su Hijo, el Señor Jesucristo.
(Isaias 45:23) "Que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua."
(Romanos 14:10-11) "Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo. Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios. De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí."
El mundo honra a Diso como Creador de los cielos y el mundo. Pero esto no es honrando a Dios. Todos creen en "EL Viejo Arriba." Pero pocos creen en el Dios Soberano que gobierna, reina, y salva. Nunca sabemos lo que es honrar a Dios correctamente para ser aceptados por Él hasta que Le honramos en Su Hijo, Cristo Jesús. No podemos venir al Padre sino por Cristo. Debe haber Alguien entre nosotros y Dios, y debe ser Aquel quien Él ha ordenado, Cristo. Hay tanta distancia entre nosotros y Dios, que si no fuera por Cristo, nunca podríamos venir a Dios. Pero es Cristo quien nos ha unido con Dios, y ha hecho reconciliación, y por esto, ahora todo es nuestro porque nosotros pertenecemos a Cristo y Cristo pertenece a Dios.
(Efesios 2:12-22)
En Cristo tenemos entrada. Nosotros podemos venir al Santo Dios, sin temor de la muerte, porque Cristo ha hecho el camino, y ha abierto la puerta. No podemos venir a Dios sino por medio de Cristo. Y Cristo toma el creyente por la mano y lo lleva al Padre. Por eso tenemos entrada.
Cristo es el todo en Su intercesión. Siempre está a la diestra del Padre en la gloria, haciendo intercesión por Su pueblo. Él está continuamente presentando delante de Su Padre la obra de Su mediación, Sus méritos, lo que Él hizo y sufrió, y está suplicando al Padre de parte de nosotros, que todos Sus redimidos puedan tener la misericordia que necesiten. Él continuamente está presentando Sus méritos infinitos delante del Padre para suplicar con Él toda gracia y misericordia para nosotros.
Cristo es el todo en la justificación y el perdón de pecados. Estas son las cosas grandes que necesitamos de Dios para la aceptación de nosotros como justos.
(Romanos 3:24-27) "Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe."
Nuestra justificación no es basada en lo que hemos hecho, ni en lo que posiblemente haremos. Pensamos que nuestra relación con Dios depende en nosotros haciendo lo mejor que podemos, y que Dios aceptará nuestro mejor aunque falta perfección, porque nadie es perfecto. Pero en el asunto de la justificación, el perdón de pecado, y aceptación en justicia, Dios demanda perfección. Si no podemos traer a Dios una justicia perfecta, estamos perdidos eternamente. Esto no nos quita la esperanza, es la única esperanza que tenemos.
No descanse en que hace lo que puede, que está sincero, o que desea hacer mas y mejor, porque si todo la justicia de todos los justos que han vivido estuviera en usted, será insuficiente para su justificación. Cristo es el todo. Él ha puesto Cristo como nuestra justicia.
Cristo es el todo en la adopción. (Galatas 3:26) "Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús."
(Galatas 4:4-5) "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos."
(Juan 1:12) "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios." Esta palabra potestad significa autoridad y dignidad ser llamados hijos de Dios. Tienen sus nombres escritos en el Libro de Dios, que son Sus hijos.
Cristo es el todo en la reconciliación y paz con Dios. "Siendo justificados por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo." No hay nada en este mundo que puede traer paz al alma atormentado.
El único bálsamo en Galaad para el espíritu herido es la sangre de Cristo. Él es el serpiente de bronce que hizo Moises, Aquel al cual nosotros miramos para ser curados. Si no hubiera un Redentor poderoso, nuestra conciencia nunca nos dejaría en paz, una vez entendiendo la ira de Dios contra nosotros.
Cristo es el todo no importa lo que nos falta. Hay consuelo en Cristo. Cristo es mejor que los consuelos de este mindo. El creyente puede perder todo, y sigue regocijando porque tiene Cristo. Nuestra satisfacción y consuelo es que tenemos Cristo. Y tener Cristo es tener todo. Solamente el creyente puede cantar Salmos 23, con sinceridad y creerlo. Toda la religión que tenemos será maldición si no tenemos Cristo. Ninguno puede regocijar en los consuelos exteriores como el pueblo de Dios, porque solamente ellos saben que todo viene a ellos por medio de Cristo.
Cristo es el todo en todo lo que ofrecemos a Dios. Cristo debe ser todo y en todo en lo que hacemos. Debemos desear Su gloria y honor en todo lo que hacemos, decimos, y pensamos, o no es nada. En que es religioso o espiritual dice nada. Es Cristo quien lo hace aceptable.
(1 Pedro 2:5) "Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo."
Sabiendo que Cristo es el todo y en todo, que bendigamos a Dios que conocemos a Cristo. Bendigamos a Dios que el gran misterio del evangelio ha sido revelado a nosotros. Porque sin ello, estamos sin Dios en el mundo. ¿Y qué pasará con nosotros si esta gracia de Dios en el evangelio no fue revelado a nosotros? Cristo es el único camino por el cual la misericordia y la gracia de Dios podrá venir a nosotros.
¿Es Cristo el todo y en todo para usted? Si es así, está satisfecho, porque si tiene Cristo, tieno todo.
¿Quiére que Cristo sea todo a usted? Tiene que deshacerse de todo lo demás. Si tengo mis manos llenas de cosas, no puedo tenerlas llenas de Cristo. ¿Qué tanto de Cristo está en lo que llama su fe?
Pide a Diso que nunca sea satisfecho con nada sin Cristo.