LA
DOCTRINA DE LA EXPIACIÓN LIMITADA;
o La
REDENCIÓN PARTICULAR
Con esta
doctrina particular ha habido mucha
controversia, aún hasta al punto que los que la sostienen son
por algunos, y a
veces, llamados herejes sin justificación (lo cual ha sido
verdad de cualquiera
de las Doctrinas de Gracia, las cuales comúnmente son referidas
al Calvinismo);
pero tendría que decir, ¿qué verdad de la verdad
de Dios no ha sido opuesta
jamás, o aún vehementemente "blasfemizada"? No obstante,
pediría de
todos no sólo "recibieran la palabra
con toda solicitud”, pero también “escudriñar
cada día las Escrituras, si estas cosas son así"
(Hechos 17:11). Usted
encontrará que en hacer esto, su aceptación o el rechazo
de esta doctrina (en
cuanto a eso, de cualquiera doctrina), será basado, no en los “mandamientos y doctrinas de hombres"
(Colosenses 2:22), pero en la verdad de la Palabra de Dios, la cual que
es inerrante
e infalible.
Ahora,
esta
doctrina de la Expiación Limitada, o como a
veces llamada, la Redención Particular, ES consistente con "el evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24), en
que magnifica la Gracia Libre y Soberana de Dios en la salvación
de pecadores
Totalmente Depravados que tienen una Incapacidad Total para hacer ALGO
acercas
de ello. Veremos que aunque la Expiación hecha por el pecado en
la Cruz del
Calvario es Limitada para aquellos que fueron Elegidos
Incondicionalmente para
la salvación; es decir, para unas personas en Particular que
fueron escogidos
por Dios para la Redención, veremos también que fue hecho
sin "acepción de personas" (Romanos
2:11); o ANTES que cualquiera "no
siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal"
(9:11). En
otras palabras, la Expiación Limitada para un número
particular de personas,
fue hecha no porque ellos fueron más dignos o merecidos que de
los que no
fueron incluidos, sino simplemente en la verdad que SOLO aquellos que
fueron
escogidos para salvación eran las personas que serían de
ser salvadas "de sus pecados" (Mateo 1:21).
Un tiempo
atrás yo leí un folleto pequeño; pienso que
era por Juan Owen, quién era un Puritano Presbiteriano, de tres
vistas de la
pregunta, ¿Por Quien Murió Cristo? "El
Padre impuso Su ira debida a, y el Hijo experimentó el castigo
para, uno de los
tres: 1. Todos los pecados de todos los hombres. 2. Todos los
pecados de
algunos hombres, o 3. Algunos de los pecados de todos los hombres. En
tal caso puede ser dicho: 1. Si el último
es verdad, todos los hombres tienen algunos pecados por cuales tiene
que dar
cuenta, y así que, ninguno es salvado. 2. Si el segundo es
verdad, entonces
Cristo, en el lugar de ellos sufrió por todos los pecados de
todos los elegidos
en el mundo entero, y esa es la verdad. 3. Pero si el primero es el
caso, ¿por
qué no son todos los hombres libres del castigo debido a sus
pecados? Usted contesta, "A causa de la
incredulidad". Pregunto, "¿Es esta incredulidad un pecado, o
no?”
Si lo es, entonces Cristo sufrió el castigo debido a ello, o
Él no lo hizo. Si
lo hizo, ¿por qué eso debe estorbar más que sus
otros pecados por los cuales Él
murió? Si no lo hizo, ¡Él no murió por todos
sus pecados!”
Juan
Piper,
el pastor de Bethlehem Baptist Church (Iglesia
Bautista Belén), lo pone así: Nadie dice que es verdad
que Cristo murió por
'algunos de los pecados de todos hombres', porque entonces todos
serán perdidos
a causa de los pecados por los cuales Cristo no murió. La
única manera de ser
salvo del pecado es en que Cristo lo cubra con su sangre. Los
Arminianos dirían:
Cristo murió por 'todos los pecados de todos los hombres'. Pero
entonces ¿por
qué no son todos salvos? Ellos contestan, Porque algunos no
creen. Pero ¿no es
esta incredulidad uno de los pecados por los cuales Cristo
murió? Si ellos
dicen sí, entonces ¿por qué no es cubierto por la
sangre de Jesús y todos los
incrédulos salvados? Si ellos dicen no (la incredulidad no es un
pecado por el
cual Cristo murió) entonces ellos deben decir que los hombres
pueden ser
salvados sin tener todos sus pecados expiados por Jesús, o ellos
deben de unirse
con nosotros en afirmar la declaración número dos: Cristo
murió por todos los
pecados de algunos hombres. Eso es, él murió por la
incredulidad de los
elegidos para que la ira punitiva de Dios sea apaciguado hacia ellos y
su
gracia es libre para traerlos irresistiblemente fuera de las tinieblas
a su luz
maravillosa.
Tomado De What We Believe About the Five Points of Calvinism
Bethlehem Baptist
Church Staff.
Ahora, sabemos que habrá
objeciones a esta doctrina; pero por mayor
parte será el razonamiento carnal de hombres soberbios que no se
someterán a
que Dios sea Dios en tratándolo de hacerlo obligado al hombre
pecador.
Pareciera que ya para ahora los hombre entendieran ya que Dios es
totalmente
Soberano, Él de ninguna manera es obligado para hacer algo para
el hombre más
de lo que es "según el
puro afecto
de su voluntad" (Efesios 1:5).
Las Sagradas Escrituras lo hacen muy
claro que lo que ha sido, es ahora, y será, es SIEMPRE
según a lo que Dios ha
ordenado: "Porque yo soy Dios, y
no
hay más Dios, y nada hay á mí semejante; Que
anuncio lo por venir desde el
principio, y desde antiguo lo que aun no era hecho; que digo: Mi
consejo
permanecerá, y haré todo lo que quisiere;… Yo
hablé, y lo haré venir: he lo
pensado, y también lo haré" (Isaías 46:9-11). Por lo tanto, si
Dios ha
querido que la Muerte Expíadora de Su amado Hijo, el
Señor Jesucristo, sería
eficaz sólo para Sus elegidos, entonces nadie tiene
ningún derecho de quejarse
ya que los no-elegidos no han sido escogidos para salvación, y
así que no tiene necesidad de un Salvador.
Para
algunos
esto sonará probablemente duro y no amable, pero la
realidad, no es así. Si alguien ha de ser acusado de ser duro y
no amable,
seguramente no es Dios; porque es declarado muy claro de que "de tal manera amó Dios al mundo, que
ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en
él cree, no se pierda,
mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Pero el hombre en su
Depravación
Total no sólo no "busca a Dios"
(Romanos 3:11), pero de hecho le dirán a Él: "Apártate
de nosotros, Que no queremos el conocimiento de tus
caminos. ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos?
¿Y de qué nos
aprovechará que oremos á él?" (Job 21:14, 15).
Aquellos que mueren en
esta condición atroz, o están así en el tiempo que
regrese el Señor Jesús, no
tendrán ningún beneficio de Su Muerte Expíadora
simplemente porque sus pecados todavía
no son perdonados, y ellos tendrán que pagar por ellos por toda
la eternidad en
el lago del fuego ya que sus nombres no están escritos en el
Libro de Vida del
Cordero; porque "el que no fué
hallado escrito en el libro de la vida, fué lanzado en el lago
de fuego” (Apocalipsis
20:15). Así que, los que son duros y no amables son los
perdidos; porque no
sólo rechazan y aborrecen a Dios, pero también son duros
y no amables a sus
propias almas en valorar el pecado y el mundo más que el amor de
Dios y a Su
Hijo, a quien Él envió a ser el Salvador del mundo.
A continuar
este estudio de esta doctrina, vamos a mantener esto en
mente: No es la verdad de esta doctrina que quita a cualquier pecador
de ser
salvo; porque la invitación del Evangelio es hecha a todos los
hombres a
arrepentirse de sus pecados hacia Dios y para creer en el Señor
Jesucristo, y
será salvo. En hecho, "todo lo que
el Padre” dio a Su Hijo en la elección,
“vendrá á (él)”; y la promesa es que “al
que á (Jesús) viene”, Él “no le hecha fuera” (Juan 6:37). En
otras palabras, mi querido amigo, cualquier pecador que viene a
Jesús para la
salvación según a las condiciones de Dios recibirá
los beneficios de Su sangre
que expía para el perdón de todos sus pecados. Mira, Dios
no cierra la puerta a
cualquier pecador que sinceramente busca; porque si él
está dispuesto a venir a
la Cruz en el Calvario, allí él se encontrará con
Dios en Jesucristo y hallará
que él es incluido también en la Expiación
Limitada de Cristo. Así que, podemos
decir verdaderamente que es Limitada sólo para aquellos que
creen en el Señor
Jesucristo.
También,
esta doctrina no hace menos de la Expiación de Cristo porque es
Limitada; porque algunos argüirán que significa que Cristo
no puede salvar a
todo pecador. Al contrario, Su muerte expíadora puede salvar a
todo pecador en
este mundo porque Su sangre "nos
limpia de todo (cada, algún, cualquier y todo) pecado"
(1 Juan 1:7), es decir, de cada uno que cree
verdaderamente en Él. Sí, es más que suficiente
para salvar a todos y cualquiera
en el mundo, si Dios así lo quisiera. Pero en decir que Cristo
murió por todos
los pecados de todos los hombres sería de contradecir la verdad
de la Palabra
de Dios, y eso nosotros no queremos hacer; "porque,
¿persuado yo ahora á hombres ó á Dios?
¿ó busco de agradar á hombres? Cierto,
que si todavía agradara á los hombres, no sería
siervo de Cristo"
(Gálatas 1:10). No, mi estimado lector, la Muerte
Expíadora de Cristo no es
Limitada en su HABILIDAD para salvar a cualquier pecador; sino que es
Limitada en
su EXTENSION para quienes es aplicada; y esto mostraremos al continuar
en este
estudio.
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Ahora, en este punto vamos hacer algunas referencias a
ciertas Escrituras que enseñan claramente la doctrina de la
Expiación Limitada,
o de la Redención Particular. Por supuesto, tenemos que notar
que va más allá de
nuestro alcance para ser muy detallados y exhaustivo en presentar esta
doctrina, pero que le agrade á Aquél quien sólo
puede “abrir el sentido, para que entendiésemos las
Escrituras" (Lucas
24:45) bendecir los textos de prueba que utilicemos en enseñar
este preciosa,
pero humillante, verdad. Al mismo tiempo le imploro no sólo "recibir la palabra con toda solicitud",
pero también "escudriñar cada
día las Escrituras”, para que “si estas cosas (son) así"
(Hechos 17:11) con respecto a esta doctrina. No la rechace simplemente
porque
no se acomoda á la enseñanza general de la mayor parte de
la cristiandad
profesante de hoy, pero SOLO hágalo si usted esta convencido por
la Palabra de
Dios que la doctrina de la Expiación Limitada no es
Bíblica; y que usted puede decir
con ninguna incertidumbre que es una "doctrina falsa".
Usted
notará que las Escrituras siguientes sólo pueden
ser aplicadas a ciertas personas en particular; y por lo tanto ellas no
son
universales. De mayor parte ellas son del Nuevo Testamento con los
varios
aspectos de la salvación, cuál por supuesto es el
resultado de la muerte expíadora
del Señor Jesucristo. Empezamos con Mateo
1:21 - "Llamarás su nombre
JESUS, porque él salvará á su pueblo de
sus pecados"; 26:28
– "Esto es mi sangre del nuevo
pacto, la cual es derramada por
muchos para remisión de los pecados"; 20:28
– "El Hijo del
hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su
vida en
rescate por muchos; Juan 10:11,
15 - "Yo soy el buen pastor: el
buen pastor su vida da por las ovejas”; “y pongo mi vida
por las
ovejas"; 17:2
– "Como le has dado la potestad
de toda
carne, para que dé vida eterna á todos los que le
diste"; 17:9
– "Yo ruego por ellos: no ruego
por el mundo, sino por los que me
diste; porque tuyos son"; Hechos
20:28 – "Para apacentar la
iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre"; Efesios
1:4, 7 – "Nos escogió en (Cristo)
antes de la
fundación del mundo…, En el cual tenemos redención
por su sangre, la
remisión de pecados"; 5:25
– "Cristo amó á la
iglesia, y
se entregó á sí mismo por ella"; 2
Timoteo 2:10 – "Por
tanto, todo lo sufro por amor de los escogidos, para que ellos
también
consigan la salud que es en Cristo Jesús con gloria eterna"; Hebreos
9:28 – "Cristo fué ofrecido una vez para agotar
los pecados de muchos";
Apocalipsis 21:27 – "No
entrará en ella ninguna cosa sucia,
ó que hace abominación y mentira; sino solamente los
que están escritos en
el libro de la vida del Cordero".
(También
puede referirse
a las siguientes Escrituras) Éxodo 4:21, 14:4,
8, 17; Deuteronomio 2:30, 9:4-7, 29:4; Josué 11:19; 1
Samuel 2:25, 3:14; 2 Samuel 17:14; Salmo 105:25; Proverbios 15:8, 26,
28:9;
Isaías 53:11; Jeremías 24:7; Mateo 1:11:25-27, 13:10-15,
44-46, 15:13, 22:14,
24:22; Lucas 8:15, 13:23, 19:42; Juan 5:21, 6:37, 44, 65, 8:42-47,
10:26-28,
11:49-53, 12:37-41, 13:1, 18, 15:16, 18:9, 37; Hechos 2:39, 13:48,
18:27, 19:9;
Romanos 9:10-26, 11:5-10; 1 Corintios 1:18-31, 2:14; 2 Corintios
2:14-16, 4:3;
Gálatas 1:3; Efesios 2:1-10; Colosenses 2:13; 2 Tesalonicas
2:9-14; 2 Timoteo
2:25; Titus 2:14; Hebreos 1:3, 14, 2:9, 16 (cp. Gálatas 3:29,
4:28-31), 9:28; 1
Pedro 2:8; 2 Pedro 2:7; 1 Juan 4:6; Judas 1, 14; Apocalipsis 13:8,
17:8, 15-18.
Ahora, sé que hay Escrituras que "parecen"
enseñar una "expiación ilimitada", pero sólo
PARECEN indicar eso; por
lo tanto, es imprescindible que comparemos Escritura con Escritura para
entender cualquier doctrina. Sabemos que la Palabra de Dios no se
contradice; y
sabemos también que el problema no está consigo, pero
reside con nosotros. Por
supuesto, esto es muy evidente en que cristianos profesantes pueden
tomar una
Escritura y proponer interpretaciones diferentes. Ahora, esto significa
que
todos ellos no pueden ser correctos; y posiblemente ninguno de ellos lo
será.
No obstante, la Palabra de Dios siempre será correcta;
porque es inerrante
e infalible. Así que, primero necesitamos saber "que
ninguna profecía de la Escritura es de particular
interpretación; porque la profecía no fué en los
tiempos pasados traída por
voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo
inspirados del
Espíritu Santo" (2 Pedro 1:20, 21). De modo, como era en el
principio,
así que es hoy; por lo tanto, nosotros necesitamos
también el Espíritu Santo
para enseñarnos la Verdad de la Palabra de Dios; porque la
promesa es: "Cuando viniere aquel Espíritu de
verdad, él os guiará á toda verdad" (Juan
16:13), "como la verdad está en Jesús"
(Efesios 4:21).
Habiendo dicho eso, vamos ahora hacer algunas
observaciones con respecto a nuestras Escrituras que tenemos ante
nosotros: Primero, vemos que ellos hacen referencia
a unas ciertas personas en particular, y no a cada y todo individuo en
el
mundo. Note que ellos se refieren “a su
pueblo", "por muchos",
"las ovejas", "la iglesia", "los escogidos" o "escogidos en (Cristo)”,
etc. En
negar esto es de creer y enseñar una doctrina que está en
contradicción total a
la enseñanza expresiva de las Escrituras. De hecho, ¡yo
osaría aún decir que en
hacer estas Escrituras enseñar una "expiación ilimitada"
es de correr
el peligro de torcer las Escrituras, e incluso acercándose a la
doctrina
herética de una "salvación universal"! No lo podemos
tener de ambas
maneras: ¡O el Señor Jesucristo murió y pagó
por todos los pecados de ciertas
personas en particular; o Él murió y pagó por
todos los pecados de cada pecador
individual que ha nacido en este mundo, y últimamente todos
serán salvados!
Pero como podemos ver, nuestros textos lo hacen muy claro que hay una
Expiación
Limitada con respecto a la muerte del Señor Jesucristo por
pecadores en la cruz
del Calvario.
En segundo
lugar, vemos que los beneficios de la Expiación de Cristo son
"limitados" a ciertas personas. Note que es dicho que Jesús "salvará a su pueblo", y no a
toda persona; Él derramó Su sangre y dio Su vida "por muchos" y "las
ovejas", y no para todos; aquellos "escogidos
en él antes de la fundación del mundo" son redimidos
por Su sangre y
tienen el perdón de pecados y serán salvados, lo cual no
es verdad de cada
persona; Él "dio su vida"
por Sus “ovejas” y “la iglesia” verdadera,
y no por cada
clase de religión; etc. Por supuesto, esta verdad no ha de parar
a ningún
pecador de venir a la cruz del Calvario para recibir los beneficios de
la
muerte expíadora de Cristo; porque es sólo allí
que estos beneficios pueden ser
obtenidos por la fe en el Crucificado; por lo tanto, es "limitado" para
sólo a ésos que vienen. Por eso el Señor
Jesucristo dijo: "Todo lo que el Padre me da,
vendrá á mí; y al que á mí viene, no
le hecho fuera" (Juan 6:37). Pero tristemente, el Señor
puede acusar justamente
a los que no vienen y son dejados fuera de estos beneficios preciosos
en que
ellos "no quieren venir á (él), para
que tengan vida" (Juan 5:40); ¡que es la reacción
normal de todos
nosotros si somos dejados a nosotros mismos! Por lo tanto, podemos
afirmar
definitivamente que el Señor Jesucristo murió SOLO para
ésos quienes han venido
y vendrán a Él para salvación.
Pero terceramente,
estas Escrituras demuestran que la Expiación de Cristo
cumplió, y cumplirá,
aquello lo que Él hizo por los que Él murió. En
otras palabras, en morir Cristo
por los pecados de "su pueblo",
por "los muchos" en el
mundo, por "sus ovejas",
por "su iglesia", por los "escogidos en
él antes de la fundación
del mundo"; sí, por cada uno que viene a Él para
salvación, por cada
uno de ellos que pertenecen a Él serán “SALVOS
EN JEHOVÁ CON SALVACION ETERNA" (Isaías 45:17); "por lo cual puede también salvar eternamente á
los que por él se
allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos"
(Hebreos
7:25). No puede haber duda que por ésos que Cristo hizo una
expiación en la
cruz serán salvados; de otro modo tendríamos que decir (y
lo hacemos reverentemente),
que Su muerte hubiera faltado de cumplir todo si Él había
intentado de morir
por cada pecador en el mundo, es decir, si era intentado de ser una
"expiación ilimitada". Recuerde, si es verdad que Cristo
murió por
cada pecador y todos sus pecados, y Él lo efectuó en la
cruz, entonces ¡tiene
que decir que cada pecador será salvado! Pero si dice que es
sólo para ésos que
creen, entonces tendría que decir que Cristo no murió por
los que no creen; y
consecuentemente, Su muerte es "limitada" sólo para los
creyentes.
Usted puede ver, entonces, que la doctrina de la "expiación
ilimitada" trae a uno en círculos porque no hay una respuesta
Bíblica para
cada pregunta que se levanta por causa de ello; mientras la doctrina de
la
Expiación Limitada contesta definitivamente la pregunta:
¿"Por quién murió
Cristo?" Podemos afirmar con toda certeza por los "que
Dios…haya escogido desde el principio para salvación, por la
santificación del Espíritu y fe de la verdad" (2
Tesalonicenses 2:13);
son por quienes Cristo murió en la Cruz. Amén.
(Será Continuado En La Siguiente Edición)