“Porque (JESÚS) salvará á su pueblo
de sus pecados” (Mateo 1:12)
<>Antes
que nuestro Salvador
precioso naciera, sí, aún desde la eternidad, Él
había de venir "al mundo para salvar á los
pecadores" (1 Timoteo 1:15). Aún en otro lugar Él
dijo: "El Hijo del hombre vino á buscar y á
salvar lo que se había perdido" (Lucas 19:10). Ah,
¡qué verdad tan
confortador es esta en saber que el Señor Jesús si
realmente salvara a
Su pueblo de sus pecados! Lo qué es tan admirable es que podemos
SABER que
nuestros pecados han sido perdonados… ¡TODO ELLOS, o sea el
Pasado, el Presenta
o el Futuro! No hay absolutamente un pecado que se deja fuera de Su
perdón; de
otro modo, nunca podríamos ser salvados de nuestros pecados. Por
supuesto, la
certeza de esta salvación viene, no de nada que hemos hecho,
hacemos, o podemos
hacer jamás, sino a causa de TODO lo que Jesús hizo y
hace para salvarnos de
modo que Él "puede también
salvar eternamente á los que por él se allegan
á
Dios, viviendo siempre para interceder por ellos" (Hebreos 7:25).
¡Por
eso PODEMOS SABER que TODOS nuestros pecados son perdonados, no
sólo porque Él
murió y pagó por ellos, pero porque Él
resucitó de los muertos, y Él está VIVO
para interceder en favor nuestro para que nunca jamás seamos no
perdonados y
perdidos! ¡¡¡ALELUYA!!!>
<>
Pero ahora es muy importante
en hacer esta observación: Note que no se dice que Jesús
salvará a cada persona
de sus pecados; no, se dice que Él salvará a Su pueblo de
sus pecados; y qué es
lo que esto implica, sino que hay una relación personal e
íntima entre Él y Su
pueblo. Esto es mostradoen Juan 10,
donde Jesús dice: "Yo soy el buen
pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas… Yo soy el buen
pastor; y
conozco mis ovejas, y las mías me conocen… y pongo mi vida por
las ovejas… Mis
ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; Y yo les doy vida
eterna y
no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi
mano. Mi Padre que me
las dió, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la
mano de mi Padre.
Yo y el Padre una cosa somos" (vv.11, 14, 15, 27-30). Ah, amado
pueblo
de Dios, regocíjense, sí REGOCÍJENSE, que
TÚ eres una de Sus ovejas, y que Él
murió por ti; y que hay una AMPLITUD de tu salvación, que
TU nunca puedes
perecer porque TU tienes la Vida Eterna de Jesús. Ah, sí,
oye Su voz preciosa y
síguelo con todo tu corazón; y confirmarás que
TÚ has sido salvado de tus
pecados. ¡AMEN!>