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¿EL LIBRE ALBEDRÍO O LA GRACIA LIBRE?
"Por gracia sois salvos" (Efesios 2:5,8)
Por Lasaro Flores
MINISTERIO TODO DE GRACIA

    ¿Es la salvación de un pecador por el Libre Albedrío o por la Gracia Libre? Porque no puede ser de ambas maneras - tiene que ser de una manera o de la otra. La razón es porque es como el agua y el aceite - ambos no se pueden mezclar sólo que algo radical acontezca para que se puedan unír. Así que, el Libre Albedrío (como cree el Arminiano) y la Gracia Libre (como cree el Calvinista) no se pueden mezclar; porque, ¡o es la salvación TODO DE GRACIA, o no lo es! Cualquier cosa que el pecador tiene que poner de su parte para ser salvo está en oposición á la Gracia Libre de Dios que salva a un pecador.No obstante, en el "evangelio de la gracia de Dios" (Hechos 20:24), como cree el Calvinista, hay tal cosa donde el "aceite" y el "agua"se mezclan, es a saber, el Libre Albedrío del Hombre, y la Gracia Libre de Dios se viene juntos en la salvación; y esto lo veremos al continuar. También, veremos que hay una diferencia distinta entre el Libre Albedrío del Arminiano, y aquella del Calvinista.  

    Pero aún así, todavía tenemos la pregunta de si el pecador es "salvo" por su Libre Albedrío o por la Gracia Libre de Dios. ¿Qué es el factor determinante, desde el principio hasta el fin, de la salvación de ese pecador? La razón que incluyo "desde el principio hasta el fin", es porque me estoy referiendo al todo de la obra de salvación. En tratar de dividir la Obra de Salvación, es una de aquellas "herejías de perdición" acercas de las cuales el apóstol Pedro escribe en su segunda epístola, capítulo dos, versículo uno. ¿Por qué? Porque enseñando que la salvación es dependiente sobre el Libre Albedrío del pecador es en decir que a lo menos alguna parte de la salvación tiene que ser proveída por el pecador; y en hacer esto, es en decir que Dios no puede salvar a un pecador SOLO por Su gracia, sino que Él mismo está dependido en el pecador haciendo su parte; u "obra" si quieres. Pero luego, tenemos una dilema: El Libre Albedrío del Arminiano y la Gracia Libre de Dios están totalmente contrarios uno al otro, como nos dice Romanos 11:6 - "Y si por gracia, luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra". Luego, esto simplemente nos dice, que la Obra de la Gracia de Dios no puede mezclarse con la Obra del Libre Albedrío del pecador; porque según a nuestro texto, se cancelan uno al otro; y esto envuelve el todo de la salvación desde el principio de ella hasta al fin de ella. ¡Ó sea TODA es del Libre Albedrío, o TODA es de la Gracia Libre!

    A este punto, déjame sentar el sentido de estos dos terminos en tanto que ha podido entenderlos en mi propio estudio personal de la Palabra de Dios y de los escritos de aquellos quienes han escrito sobre estas temas.  Ahora, esto no es un estudio exhaustivo y detallado de nuestro tema,  ya así que solo daré un sentido básico de los terminos. Primero, el sentido Arminiano del Libre Albedrío, (y si estoy incorrecto en delarar la posición de ellos, apologizaré si se me muestran por las Escrituras que lo soy): Ellos dicen que el Albedrío del hombre está libre de cualquiera y de lo que sea, incluyendo a Dios. Ellos dicen que Dios nos dió este poder para hacer cualquier decisión que libremente queremos, incluyendo la decisión para ser salvo o no. En hecho, van hasta al punto en decir que Dios no puede salvarlos solo que ellos voluntariamente permitan a Dios que los salve. Otra cosa, aunque no lo dirán directamente, el poder del Libre Albedrío es tan poderosa que puede efectivamente resistír el poder de la Gracia Libre de Dios. Así que, en esencia, el Lbre Albedrío del hombre es el factor determinante de la salvación del pecador; en hecho, podemos actualmente decir que el Libre Albedrío del Arminiano es, no solo Libre, ¡sino también Soberano sobre Dios en tanto que la salvación de ellos es concernida! Además, aún ellos creen que este poder potente del Libre Albedrío está en uno quien está "muerto en (sus) delitos y pecados" (Efesios 2:1) y sin ninguna vida espiritual cualesquiera porque están "ajenos de la vida de Dios" (4:18), vacíos "del Espíritu de vida" (Romanos 8:2) ya que no son "nacidos del Espíritu" (Juan 3:5,6,8), y de muy seguramente están muertos espiritualmente sin la vida del Hijo de Dios; porque "el que tiene al Hijo, tiene la vida: el que no tiene la Hijo de Dios, no tiene la vida" (1 Juan 5:12).

    Secundariamente, ¿qué es lo que se quiere decir por la Gracia Libre de Dios? Nuestro texto dice que "por gracia sois salvos". Ahora, aún el Arminiano confiesa que "gracia" aquí quiere decir el "favor inmerecido" de Dios. Ellos acordarán que los pecadores tiene que ser salvos por el "favor inmerecido" de Dios, aunque es el Libre Albedrío que es el factor determinante en su salvación. Pero cuando uno considera honestamente, y sin prejuicio, que ya que "por gracia sois salvos", hallarán que la Gracia es mucho más que simplemente el "favor inmerecido" de Dios. Ya ves, uno puede decir que los pecadores tienen que ser salvos por la Gracia de Dios, porque el Arminiano puede acoradar que los pecadores no merecen la salvación, no obstante, al mismo tiempo pueden decir, pero si el pecador "decide" en ser salvo, entonces Dios tiene que salvarlo. Eso, amigo mío, no es Gracia; porque, ¡la Gracia del punto de vista del Arminiano es contingente sobre el Libre Albedrío del pecador! Del otro lado, cuando dijimos que "por gracia sois salvos", queremos decir que 'Dios nos hace el favor de salvarnos aún aunque no merecemos de ser salvos'; y por lo tanto, así que es una certeza que el pecador será salvo porque no depende en cualquier cosa que el pecador pueda, o no pueda hacer; de otra manera, ¡no pudieramos decir: "Por gracia sois salvos"!
   
    Creo que la problema con el concepto Arminiano del albedrío del hombre, o el hombre queriendo, es que automáticamente para ellos quiere decir que el hombre tiene un libre albedrío cada vez que leen en la Biblia del hombre "querer" o "queriendo". Es esto como aquellos que también parecen de siempre asociar el "bautismo" con el agua, o el "mundo" con cada individuo en él. Así que el Arminiano hace la misma cosa con tales Escrituras com Mateo 16:24 ("Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame"), y Apocalipsis 22:17 ("Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga: y el que quiere, tome del agua de la vida de balde"); etc., diciendo que si uno quiere hacer una cierta cosa is porque ellos tienen un Libre Albedrío para hacerlo. Pero esas Escrituras no enseñan la doctrina del Libre Albedrío de el Arminiano___, simplemente está declarando una "proposición"; en otras palabras, está presentando una "promesa" que será verdad para al que "quiere", o está "dispuesto" para responder a la oferta de ella. Sin imbargo, como veremos, que aún aunque el hombre si tiene un Albedrío, no es Libre solo que la Gracia lo libre de sus esclavitud a la muerte y al pecado.

EL ALBEDRÍO DEL HOMBRE

    La razón que el Albedrío del hombre no está Libre es porque está  "muerto espiritualmente" así como cada facultad de su constitución. Ahora, tenga en cuenta que nos estamos referiendo al Albedrío del hombre en su estado natural. Todos nosotros somos nacidos con un Albedrío, pero en ningún lugar en las Escrituras es enseñado que el Albedrío del hombre está exento del efecto del pecado y su poder. En el apóstol Pablo diciendo que "hemos acusado á Judíos y á Gentiles, que todos están debajo de pecado" (Romanos 3:9), él no dió la noción más pequeña que el Albedrío del hombre no era incluída en esta esclavitud (ref. á vv.10-18) en la siguiente descripción de la condición espiritual del hombre. Por lo tanto, lo que el Señor Jesús le digo a los Judíos en Juan 5:40 es verdad de cada individuo que nace en este mundo: "Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida". En otra palabras, el albedrío del hombre está tan esclavizado por el pecado que la única decisión que hará es de no venir a Cristo Jesús para la salvación. Aún aunque el hombre es una criatura racional, solo que Dios de Su "favor inmerecido" le hace el favor de hacerlo que quiera, el hombre pecaminoso persistirá en su "decisión". Considere esto: Puedes forzar, amenazar, prometer, o cualquier otra cosa que puedas hacer para convencer a una persona que está muerta físicamente e enterrado en un sepúlcro, todavía esa persona no puede hacerse querer en darse vida a sí misma y salir de ese sepúlcro. Esto es también verdad de una persona muerta espiritualmente, quien está "muerto en delitos y pecados" (Efesios 2:1).

    No obstante, todavía podemos decir que el Albedrío del hombre está Libre según a su naturaleza. En otras palabras, en su estado natural y no regenerado, el hombre está libre para hacer cualquier decisión que es de acuerdo a su naturaleza pecaminosa. Por eso se quiere decir que cualquier decisión del albedrío del hombre está limitada a su naturaleza; y lo hace libremente. Pero cualquier decisión aparte de su naturaleza es imposible porque no tiene la habilidad de hacerlo ya que el hombre natural, quien está "muerto en delitos y pecados" (Efesios 2:1), no tiene el poder del Albedrío para "venir á (Cristo), para que tengan vida" (Juan 5:40). ¿Por qué? ¡Simplemente porque la naturaleza de ellos no los permitirá! Jeremías hace un caso por esto: "¿Mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así también podréis vosotros hacer bien, estando habituados á hacer mal" (13:23). ¿Acuerdas que el negro y el leopardo pueden QUERER todo lo que quieran, y todavía están incapaces para cambiar sus naturalezas? Entonces tienes que acordar que el hombre en su naturaleza pecaminosa no puede hacer una decisión de su albedrío para cambiar de una naturaleza que hace el "mal" a una naturaleza para "hacer bien". "¿Quién hará limpio de inmundo? Nadie" (Job 14:4). Consecuentemente, por causa de su naturaleza pecaminosa, "el hombre animal (natural) no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente" (1 Corintios 2:14). Eso, mi querido lector, es verdad de cada y de todo individuo que ha nacido y nacerá en este mundo, excepto del Hijo precioso de Dios y el Salvador nuestro, el Señor Jesucristo, quien es bendito para siempre. Amén.

    Otra cosa acercas del Albedrío del hombre es que absolutamente es rechazada por Dios; y esto es mostrado en Romanos capítulo 9, cuando es dicho "que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia" (v.16). Esto es hecho claro por el versículo anterior donde leemos que Dios le dijo a Moisés, "Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré". Note que el Albedrío del hombre no tiene nada que ver con recibir las misericordias de Dios, sino solo que Dios se agrade de ser misericordioso con él. Aún Jacobo reconoció esto cuando dijo: "Menor soy que todas las misericordias, y que toda la verdad que has usado para con tu siervo..." (Génesis 32:10). En otras palabras, ya que no somos dignos de las más pequeñas de las misericordias de Dios, y que nuestro Albedrío en ninguna manera afecta a Dios para que tenga misericordia de nosostros, entonces tenemos que depender en Su voluntad soberana para que tenga misericordia de nosotros "porque es amador de misericordia" (Miqueas 7:18). Ponerlo de otra manera, aún el querer cualquier "ni bien ni mal" (Romanos 9:11) no tiene cualquier afecto sobre Dios en tener misericordia de nosotros; porque es dicho que "no siendo aún nacidos (es a saber, Jacob e Esaú), ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;)". Otra vez, Dios rechaza el Albedrío del hombre porque Su propósito está basado "conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad" (Efesios 1:11); y ¿qué más grande prueba de esto es visto en Su elección y predestinación ya que es "según el puro afecto de su voluntad" (v5)?

    Además, también notamos que para recibir los beneficios de la "una salud (salvación) tan grande" (Hebreos 2:3) de Dios, tenemos que ser capacitados para hacerlo; y para que eso ocurra, tenemos que "nacer de nuevo". Eso es sacado en Juan 1:12,13, donde leemos que "mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios". Si uno se sometiera humildemente a la Palabra de Dios, no hubiera ningún argumento cuyo Albedrío salva; porque primero, los que son salvos les han sido dado la "potestad" (privilegio-Diccionario Griego de Strong) de ser hechos (causados de ser; regenerados) hijos de Dios". Ahora, ¿ á quienes se les dió este privilegio, sino "á todos los que le recibieron" de ser el altísimo YO SOY como "el Cristo, el Hijo del Dios viviente" (Mateo 16:16)? Por qué, ¿no es esto lo que rechazaron los que no le recibieron (Juan 8:58,59)? También, no todos le recibieron, sino aquellos "que creen en su nombre". ¿Cuál nombre es este, si no el Nombre de Jesús? ES SÓLO EN ESTE NOMBRE QUE PODEMOS SER SALVOS; "y en ningún otro hay salud (salvación); porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12); porque "cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú..." (16:31). Este el el ÚNICO NOMBRE que trae gloria á Dios el Padre en la salvación, como leemos en Filipenses 2:9-11 - "Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre; Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra; Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, á la gloria de Dios Padre". ¡¡¡ALELUYA!!!

    Ahora, secundariamente, vemos que el Albedrío del hombre absolutamente no tiene nada que ver con lo que el versículo 12 nos dice. Probablemente á este punto alquien preguntará: En uno creyendo y recibiendo al Señor Jesucristo, ¿no envuelve el Albedrío del que lo hace? Sí, muy cierto que sí, pero trataremos con esto más adelante cuando exponemos sobre la Gracia de Dios. Para el momento, estamos tratando con qué parte el Albedrío del hombre tiene que ver con la salvación antes del versículo 12. Yo creería que todos aceptan que el versículo 12 tiene ver con la salvación; por qué, ¿cómo podemos tú y yo ser salvos sin ser un hijos de Dios, lo cual envuelve creyendo y recibiendo al Señor Jesucristo como el Salvador nuestro? Sin imbargo, note que el versículo 13 explica quienes son que "creen y le reciben". Claramente se nos dice que los que lo hacen son "los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios". Entonces, aquí vemos para que uno que cree y reciba al Señor Jesucristo le sea dado el privilegio de ser "regenerado" como un hjo de Dios, tiene que ser "engendrado" de la voluntad de Dios, y no "de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón"! ¡Qué más claro y simple puede ser  puesto (o sea que uno cree que ser "nacido de nuevo" es antes o después que uno cree y recibe al Señor Jesucristo) que el Albedrío del hombre no determina su salvación; por que como hemos notado antes "que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia" (Romanos 9:16). Eso, creo yo, ¡como dice el dicho proverbial, ha de "poner el último clavo en el ataúd" del ídolo del hombre del tal-llamado Libre Albedrío!

Casi puedo oír los mismos agumentos viejos del Arminiano: Si esto es verdad como lo haz dicho, entonces eso quiere decir que Dios trata con nosotros como robots o títeres. O, como también algunos dicen, que si Dios así trata con nosotros, entonces Él tiene respecto de personas, etc.; así que, como dije, los mismos argumentos viejos. Pero, ¿saben qué?, nosotros aún no tenemos el derecho de examinar a Dios con respecto de Su Voluntad Soberana en tratar con nosotros como le agrade. En hecho, se nos dice: "Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal?" (Romanos 9:20). Ya que la GRACIA ES GRACIA, y DIOS ES DIOS, entonces nuestra única esperanza para la salvación reposa en la Soberana y Libre "gracia de Dios que nos es dada en Cristo Jesús" (1 Corintios 1:4) "antes de los tiempos de los siglos" (2 Timoteo 1:9), y ¡no porque Él vió que teníamos el Querer, o que habíamos de Querer, para ser salvos! Para uno de insistir en el Libre Albedrío del hombre es en no poder de cantar con los Elegidos: "No á nosotros, oh Jehová, no á nosotros, Sino á tu nombre da gloria; Por tu misericordia, por tu verdad...Y nuestro Dios está en los cielos: Todo lo que quiso ha hecho" (Salmo 115:1,3); porque aún un rey pagano pudo decir: "Y todos los moradores de la tierra por nada son contados: y en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, hace según su voluntad: ni hay quien estorbe su mano, y le diga: ¿Qué haces?" (Daniel 4:35). ¡Amén!

(Será continuado)