¿Es la
salvación de un pecador por el Libre Albedrío o por la
Gracia Libre? Porque
no puede ser
de ambas maneras - tiene que ser de una manera o de la otra. La
razón es porque es como el agua y el aceite - ambos no se pueden
mezclar sólo que algo radical acontezca para que se puedan
unír. Así que, el Libre Albedrío (como cree el
Arminiano) y la Gracia Libre (como cree el Calvinista)
no se pueden mezclar; porque,
¡o es la salvación TODO DE GRACIA, o no lo es! Cualquier
cosa que el pecador tiene que poner de su parte para ser salvo
está en oposición á la Gracia Libre de Dios que
salva a un pecador.No obstante, en el
"evangelio
de la gracia de Dios" (Hechos 20:24), como cree el Calvinista,
hay tal cosa donde el "aceite" y el "agua"se mezclan, es a saber, el
Libre Albedrío del Hombre, y la Gracia Libre de Dios se viene
juntos en la salvación; y esto lo veremos al continuar.
También, veremos que hay una diferencia distinta entre el Libre
Albedrío del Arminiano, y aquella del Calvinista.
Pero aún así, todavía tenemos
la pregunta de si el pecador es "salvo" por su Libre Albedrío o
por la Gracia Libre de Dios. ¿Qué es el factor
determinante, desde el principio hasta el fin, de la salvación
de ese pecador? La razón que incluyo "desde el principio hasta
el fin", es porque me estoy referiendo al
todo de la obra de salvación.
En tratar de dividir la Obra de Salvación, es una de aquellas
"herejías de perdición" acercas
de las cuales el apóstol Pedro escribe en su segunda
epístola, capítulo dos, versículo uno. ¿Por
qué? Porque enseñando que la salvación es
dependiente sobre el Libre Albedrío del pecador es en decir que
a lo menos alguna parte de la salvación tiene que ser
proveída por el pecador; y en hacer esto, es en decir que Dios
no puede salvar a un pecador SOLO
por Su gracia, sino que Él mismo está dependido en el
pecador haciendo su parte; u "obra" si quieres. Pero luego, tenemos una
dilema: El Libre Albedrío del Arminiano y la Gracia Libre de
Dios están totalmente contrarios uno al otro, como nos dice
Romanos 11:6 -
"Y si por gracia,
luego no por las obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si
por las obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra".
Luego, esto simplemente nos dice, que la Obra de la Gracia de Dios
no puede mezclarse con la Obra del
Libre Albedrío del pecador; porque según a nuestro texto,
se cancelan uno al otro; y esto envuelve el
todo de la salvación desde el
principio de ella hasta al fin de ella. ¡Ó sea TODA es del
Libre Albedrío, o TODA es de la Gracia Libre!
A este punto, déjame sentar el sentido de
estos dos terminos en tanto que ha podido entenderlos en mi propio
estudio personal de la Palabra de Dios y de los escritos de aquellos
quienes han escrito sobre estas temas. Ahora, esto no es un
estudio exhaustivo y detallado de nuestro tema, ya así que
solo daré un sentido básico de los terminos. Primero, el
sentido Arminiano del Libre Albedrío, (y si estoy incorrecto en
delarar la posición de ellos, apologizaré si se me
muestran por las Escrituras que lo soy): Ellos dicen que el
Albedrío del hombre está libre de cualquiera y de lo que
sea, incluyendo a Dios. Ellos dicen que Dios nos dió este poder
para hacer cualquier decisión que libremente queremos,
incluyendo la decisión para ser salvo o no. En hecho, van hasta
al punto en decir que Dios
no puede
salvarlos solo que ellos voluntariamente permitan a Dios que los salve.
Otra cosa, aunque no lo dirán directamente, el poder del Libre
Albedrío es tan poderosa que puede efectivamente
resistír el poder de la
Gracia Libre de Dios. Así que, en esencia, el Lbre
Albedrío del hombre
es
el factor determinante de la salvación del pecador; en hecho,
podemos actualmente decir que el Libre Albedrío del Arminiano
es, no solo Libre, ¡sino también Soberano sobre Dios en
tanto que la salvación de ellos es concernida! Además,
aún ellos creen que este poder potente del Libre Albedrío
está en uno quien está
"muerto
en (sus) delitos y pecados" (Efesios 2:1) y sin
ninguna vida espiritual
cualesquiera porque están
"ajenos
de la vida de Dios" (4:18), vacíos
"del Espíritu de vida" (Romanos
8:2) ya que no son
"nacidos del
Espíritu" (Juan 3:5,6,8), y de muy seguramente
están muertos espiritualmente sin la vida del Hijo de Dios;
porque
"el que tiene al Hijo, tiene
la vida: el que no tiene la Hijo de Dios, no tiene la vida" (1
Juan 5:12).
Secundariamente, ¿qué es lo que se
quiere decir por la Gracia Libre de Dios? Nuestro texto dice que
"por gracia sois salvos". Ahora,
aún el Arminiano confiesa que
"gracia"
aquí quiere decir el "favor inmerecido" de Dios. Ellos
acordarán que los pecadores tiene que ser salvos por el "favor
inmerecido" de Dios, aunque es el Libre Albedrío que es el
factor determinante en su salvación. Pero cuando uno considera
honestamente, y sin prejuicio, que ya que
"por gracia sois salvos",
hallarán que la Gracia es mucho más que simplemente el
"favor inmerecido" de Dios. Ya ves, uno puede decir que los pecadores
tienen que ser salvos por la Gracia de Dios, porque el Arminiano puede
acoradar que los pecadores no merecen la salvación, no obstante,
al mismo tiempo pueden decir,
pero
si el pecador "decide" en ser salvo, entonces Dios
tiene que salvarlo. Eso, amigo
mío,
no es Gracia;
porque, ¡la Gracia del punto de vista del Arminiano es
contingente sobre el Libre
Albedrío del pecador! Del otro lado, cuando dijimos que
"por gracia sois salvos", queremos
decir que 'Dios nos hace el favor de salvarnos aún aunque no
merecemos de ser salvos'; y por lo tanto, así que es una
certeza que el pecador será
salvo porque
no depende en
cualquier cosa que el pecador
pueda,
o
no pueda hacer; de otra
manera, ¡no pudieramos decir:
"Por
gracia sois salvos"!
Creo que la problema con el concepto Arminiano del
albedrío del hombre, o el hombre queriendo, es que
automáticamente para ellos
quiere decir que el hombre tiene un libre albedrío cada vez que
leen en la Biblia del hombre "querer" o "queriendo". Es esto como
aquellos que también parecen de siempre asociar el "bautismo"
con el agua, o el "mundo" con cada individuo en él. Así
que el Arminiano hace la misma cosa con tales Escrituras com Mateo
16:24 (
"Entonces Jesús dijo
á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y
sígame"), y Apocalipsis 22:17 (
"Y el Espíritu y la Esposa dicen:
Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga: y el que quiere, tome del agua de la vida de
balde"); etc., diciendo que si uno
quiere hacer una cierta cosa is
porque ellos tienen un Libre Albedrío para hacerlo. Pero esas
Escrituras
no enseñan
la doctrina del Libre Albedrío de el Arminiano___, simplemente
está declarando una "proposición"; en otras palabras,
está presentando una "promesa" que será verdad para al
que
"quiere", o está
"dispuesto" para responder a la oferta de ella. Sin imbargo, como
veremos, que aún aunque el hombre si tiene un Albedrío,
no es Libre solo que la Gracia lo
libre de sus esclavitud a la muerte y al pecado.
EL
ALBEDRÍO DEL HOMBRE
La razón que
el Albedrío del hombre no
está Libre es porque está "muerto
espiritualmente" así como cada facultad de su
constitución. Ahora, tenga en cuenta que nos estamos referiendo
al Albedrío del hombre en su estado natural. Todos nosotros
somos nacidos con un Albedrío, pero en ningún lugar en
las Escrituras es enseñado que el Albedrío del hombre
está exento del efecto del pecado y su poder. En el
apóstol Pablo diciendo que "hemos
acusado á Judíos y á Gentiles, que todos están debajo de pecado"
(Romanos 3:9), él no dió la noción
más pequeña que el Albedrío del hombre no era
incluída en esta esclavitud (ref. á vv.10-18) en la
siguiente descripción de la condición espiritual del
hombre. Por lo tanto, lo que el Señor Jesús le digo a los
Judíos en Juan 5:40 es verdad de cada individuo que nace en este
mundo: "Y no queréis venir á
mí, para que tengáis vida". En otra palabras, el
albedrío del hombre está tan esclavizado por el pecado
que la única
decisión que hará es de no venir a Cristo Jesús
para la salvación. Aún aunque el hombre es una criatura
racional, solo que Dios de Su "favor inmerecido" le hace el favor de
hacerlo que quiera, el hombre pecaminoso persistirá en su
"decisión". Considere esto: Puedes forzar, amenazar, prometer, o
cualquier otra cosa que puedas hacer para convencer a una persona que
está muerta físicamente e enterrado en un
sepúlcro, todavía esa persona no puede hacerse querer en darse
vida a sí misma y salir de ese sepúlcro. Esto es
también verdad de una persona muerta espiritualmente, quien
está "muerto en delitos y
pecados" (Efesios 2:1).
No obstante, todavía podemos decir que el
Albedrío del hombre está Libre según a su
naturaleza. En otras palabras, en su estado natural y no regenerado, el
hombre está libre para hacer cualquier decisión que es de
acuerdo a su naturaleza pecaminosa. Por eso se quiere decir que
cualquier decisión del albedrío del hombre está
limitada a su naturaleza; y lo hace libremente. Pero cualquier
decisión aparte de su naturaleza es imposible porque no tiene la
habilidad de hacerlo ya que el hombre natural, quien está "muerto en delitos y pecados" (Efesios
2:1), no tiene el poder del Albedrío para "venir
á (Cristo), para que tengan vida" (Juan 5:40).
¿Por qué? ¡Simplemente porque la naturaleza de
ellos no los
permitirá! Jeremías hace un caso por esto: "¿Mudará el negro su
pellejo, y el leopardo sus manchas? Así también
podréis vosotros hacer bien, estando habituados á hacer
mal" (13:23). ¿Acuerdas que el negro y el leopardo
pueden QUERER todo lo que quieran, y todavía están
incapaces para cambiar sus naturalezas? Entonces tienes que acordar que
el hombre en su naturaleza pecaminosa no
puede hacer una decisión de su albedrío para cambiar de
una naturaleza que hace el "mal"
a una naturaleza para "hacer bien".
"¿Quién hará
limpio de inmundo? Nadie" (Job 14:4). Consecuentemente, por
causa de su naturaleza pecaminosa, "el
hombre animal (natural) no
percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son
locura: y no las puede entender, porque se han de examinar
espiritualmente" (1 Corintios 2:14). Eso, mi querido lector, es
verdad de cada y de todo individuo que ha nacido y nacerá en
este mundo, excepto del Hijo precioso de Dios y el Salvador nuestro, el
Señor Jesucristo, quien es bendito para siempre. Amén.
Otra cosa acercas del Albedrío del hombre es
que absolutamente es rechazada por Dios; y esto es mostrado en Romanos
capítulo 9, cuando es dicho "que
no
es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene
misericordia" (v.16). Esto es hecho claro por el
versículo anterior donde leemos que Dios le dijo a
Moisés, "Tendré
misericordia del que tendré
misericordia, y me compadeceré del
que me compadeceré". Note que el Albedrío
del hombre no tiene nada que ver con recibir las misericordias de Dios,
sino solo que Dios se agrade de ser misericordioso con él.
Aún Jacobo reconoció esto cuando dijo: "Menor soy que todas las misericordias, y
que toda la verdad que has usado para con tu siervo..." (Génesis
32:10). En otras palabras, ya que no somos dignos de las más pequeñas de las misericordias
de Dios, y que nuestro Albedrío en ninguna manera afecta a Dios
para que tenga misericordia de nosostros, entonces tenemos que depender
en Su voluntad soberana para que tenga misericordia de nosotros "porque es amador de misericordia" (Miqueas
7:18). Ponerlo de otra manera, aún el querer cualquier "ni bien ni mal" (Romanos 9:11) no tiene cualquier afecto sobre Dios
en tener misericordia de nosotros; porque es dicho que "no siendo aún nacidos (es
a saber, Jacob e Esaú), ni habiendo hecho aún ni bien ni mal,
para que el propósito de Dios
conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;)".
Otra vez, Dios rechaza el Albedrío del hombre porque Su
propósito está basado "conforme
al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su voluntad" (Efesios
1:11); y ¿qué más grande prueba de esto es visto
en Su elección y predestinación ya que es "según el puro afecto de su
voluntad" (v5)?
Además, también notamos que para
recibir los beneficios de la "una
salud (salvación) tan grande" (Hebreos 2:3) de Dios,
tenemos que ser capacitados
para hacerlo; y para que eso ocurra, tenemos que "nacer de nuevo". Eso
es sacado en Juan 1:12,13, donde leemos que "mas á todos los que le recibieron,
dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que
creen en su nombre: Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de
varón, mas de Dios". Si uno se sometiera
humildemente a la Palabra de Dios, no hubiera ningún argumento
cuyo Albedrío salva; porque primero,
los que son salvos les han sido dado la "potestad" (privilegio-Diccionario Griego de
Strong) de ser hechos (causados de ser; regenerados) hijos de Dios". Ahora, ¿
á quienes se les dió este privilegio, sino "á todos los que le recibieron" de
ser el altísimo YO SOY como "el
Cristo, el Hijo del Dios viviente" (Mateo 16:16)? Por
qué, ¿no es esto lo que rechazaron los que no le recibieron (Juan 8:58,59)?
También, no todos le recibieron, sino aquellos "que
creen en su nombre". ¿Cuál nombre es este, si no
el Nombre de Jesús? ES
SÓLO EN ESTE NOMBRE QUE PODEMOS SER SALVOS; "y en ningún otro hay salud
(salvación); porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado
á los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos 4:12);
porque "cree en el Señor
Jesucristo, y serás salvo tú..." (16:31). Este el
el ÚNICO NOMBRE que trae gloria á Dios el Padre en la
salvación, como leemos en Filipenses 2:9-11 - "Por lo cual Dios también le
ensalzó á lo sumo, y
dióle un nombre que es sobre todo nombre; Para que en el nombre de Jesús se
doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que
en la tierra, y de los que debajo de la tierra; Y toda lengua confiese
que Jesucristo es el Señor, á la gloria de Dios Padre".
¡¡¡ALELUYA!!!
Ahora, secundariamente,
vemos que el Albedrío del hombre absolutamente no tiene nada que
ver con lo que el versículo 12 nos dice. Probablemente á
este punto alquien preguntará: En uno creyendo y recibiendo al
Señor Jesucristo, ¿no envuelve el Albedrío del que
lo hace? Sí, muy cierto que sí, pero trataremos con esto
más adelante cuando exponemos sobre la Gracia de Dios. Para el
momento, estamos tratando con qué parte el Albedrío del
hombre tiene que ver con la salvación antes
del versículo 12. Yo creería que todos aceptan que
el versículo 12 tiene ver con la salvación; por
qué, ¿cómo podemos tú y yo ser salvos sin
ser un hijos de Dios, lo cual envuelve creyendo y recibiendo al
Señor Jesucristo como el Salvador nuestro? Sin imbargo, note que
el versículo 13 explica quienes son que "creen y le reciben".
Claramente se nos dice que los que lo hacen son "los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de
varón, mas de Dios". Entonces, aquí vemos
para que uno que cree y reciba al Señor Jesucristo le sea
dado el privilegio de ser "regenerado" como un hjo de Dios, tiene que
ser "engendrado" de la
voluntad de Dios, y no "de sangre, ni de voluntad de carne, ni de
voluntad de varón"! ¡Qué más claro y
simple puede ser puesto (o sea que uno cree que ser "nacido de
nuevo" es antes o después que
uno cree y recibe al Señor Jesucristo) que el Albedrío
del hombre no determina su
salvación; por que como hemos notado antes "que no es del que quiere, ni del que
corre, sino de Dios que tiene misericordia" (Romanos 9:16).
Eso, creo yo, ¡como dice el dicho proverbial, ha de "poner el
último clavo en el ataúd" del ídolo del hombre del
tal-llamado Libre Albedrío!
Casi puedo oír los mismos
agumentos viejos del Arminiano: Si esto es verdad como lo haz dicho,
entonces eso quiere decir que Dios trata con nosotros como robots o
títeres. O, como también algunos dicen, que si Dios
así trata con nosotros, entonces Él tiene respecto de
personas, etc.; así que, como dije, los mismos argumentos
viejos. Pero, ¿saben qué?, nosotros aún no tenemos
el derecho de examinar a Dios con respecto de Su Voluntad Soberana en
tratar con nosotros como le agrade. En hecho, se nos dice:
"Mas antes, oh hombre,
¿quién eres tú, para que alterques con Dios?
Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por
qué me has hecho tal?" (Romanos 9:20). Ya que la GRACIA
ES GRACIA, y DIOS ES DIOS, entonces nuestra única esperanza para
la salvación reposa en la Soberana y Libre
"gracia de Dios que nos es dada en Cristo
Jesús" (1 Corintios 1:4)
"antes de los tiempos de los siglos" (2
Timoteo 1:9), y ¡no porque Él vió que
teníamos el Querer, o que habíamos de Querer, para ser
salvos! Para uno de insistir en el Libre Albedrío del hombre es
en no poder de cantar con los Elegidos:
"No á nosotros, oh Jehová,
no á nosotros, Sino á tu nombre da gloria; Por tu
misericordia, por tu verdad...Y nuestro Dios está en los cielos:
Todo lo que quiso ha hecho" (Salmo 115:1,3); porque aún
un rey pagano pudo decir:
"Y todos
los moradores de la tierra por nada son contados: y en el
ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, hace
según su voluntad: ni hay quien estorbe su mano, y le diga:
¿Qué haces?" (Daniel 4:35). ¡Amén!
(Será
continuado)